Últimas Críticas de Sandris en CINE

Qué bello es morir

Qué bello es morir
Crítica de Sandris hace 5 dias

6
Del arrebatado y carnicero género del "meto cuchillo saco tripas", 'Qué bello es morir' consigue lo que pocos slashers se pueden permitir y es querer comerte un polvorón nevadito mientras un chaval es atravesado por un bastón de caramelo desde su mismísimo cerebelo hasta su boca. Lo que yo llamo una buena fantasía. El director Tyler MacIntyre toma como inspiración el clásico navideño de Frank Capra para construir una historia en torno a la bondad, la maldad y a un asesino que le importa un pimiento si eres bueno o malo, él solo quiere ver tripas decorando el precioso suelo nevado. La historia se presenta como el típico slasher con adolescentes con pocas neuronas en funcionamiento, mucho espíritu navideño y un alcalde que desea poseer por completo la ciudad en tiempos de paz y amor (no hablo de ti Abel Caballero, puedes respirar tranquilo y tomarte la Dormidina). Cuando un asesino con un traje chulísimo decide que es buen momento para cortar el jamón humano para la cena de Navidad, Winnie, nuestra intrépida protagonista consigue neutralizarlo después de asesinar a su mejor amiga. Pero la vida de Winnie se convierte en espacio liminal en el que todos parecen seguir con sus vidas menos ella. Desesperada, una noche al igual que George Bailey, desea no haber nacido nunca y el universo, siempre atento cuando le interesa, le concede su deseo. Así pues, Winnie deberá enfrentarse de nuevo al Power Ranger blanco para salvar a su familia del desastre e intentar que no sean sus tripas las que cuelguen del arbolito esta Natividad.

No esperaba gran cosa y me ha parecido una película graciosísima que cumple con su cuota halloweenesca y la navideña, por si sois de los que ya os habéis metido dos tabletas de Suchard entre pecho y espalda o preferís vivir engañados por las chuches siniestras. Aunque también os digo que por muchos evisceramientos o navajazos a traición que veáis en pantalla, lo más terrorífico seguirán siendo los dientes que le han encasquetado al amigo Justin Long. Estos se han visto La isla de las tentaciones y dijeron "hostias, esas carillas sí que dan miedo, vamos a meterlas en la peli". Pocas pruebas pero 0 dudas.

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Sin oxígeno

Sin oxígeno
Crítica de Sandris hace 3 meses

5
Mi padre trabajó durante muchos años en una plataforma petrolífera en el Mar del Norte. El tiempo suficiente para concederle ese amargo rictus de antiguo marinero y para ansiar siempre deleitar con sus historias al que quiera escucharle. A veces, cuando oímos las mismas historias desde que somos pequeños acabamos banalizándolas, restándole el poder que las mismas tienen para el que las ha vivido, sin darnos cuenta de la dureza y lo peligrosidad que suponen eses trabajos que nos parecen tan lejanos. Durante una maniobra rutinaria de acondicionamiento de un oleoducto en el Mar del Norte, el equipo de buceo sufre un accidente y Chris Lemons se queda atrapado a 90 metros de profundidad con tan sólo 10 minutos de oxígeno disponibles. Ya me genera ansiedad simplemente leerlo porque los asmáticos tenemos nuestras movidas con la falta de oxígeno, pero esta gente es bastante más valiente que servidora. En medio de la nada, del mar más oscuro que encierra las almas de los necios que se atreven a zambullirse en sus entrañas, nuestro protagonista se queda completamente solo. Flotando sin rumbo, como una mota de polvo tragada por la inmensidad del océano, como una suerte de lucha contra los elementos, como si Moby Dick fuese conjurado para representar el terror del agua, la fuerza de la naturaleza y la desolación, la película se torna en un thriller asfixiante a contrarreloj.

Con una atmósfera opresiva y agobiante, asistiremos a la épica batalla de Chris contra el mar, el oxígeno y su propia mente, porque cuando todo se termina y la oscuridad se cierne sobre tu alma, tu cabeza puede convertirse en tu peor enemigo. Aunque para mí, lo más increíble del film es que una persona pueda sobrevivir media hora sin oxigenación sin sufrir ningún tipo de secuela física o mental. La vida a veces te da segundas oportunidades, de recibo es aprovecharlas y exprimirlas al máximo, para que tu familia nunca tenga que recibir una caja con lo que te has dejado en la taquilla y pueda verte sonreír una vez más.

Para rebajar tanto dramatismo, os dejo otro chiste malo de mi sobrino porque no todo van a ser penurias en esta vida:
“- ¿Cómo se llama el campeón de buceo japonés?
- Tokofondo.”

¿Qué es lo que más te ha gustado?
He mencionado más de una vez el legado biológico que mi madre me transmitió desde su útero por las películas de catástrofes y cualquier peligro que ocurra en el mar, así que simplemente ha encajado bien conmigo.

¿Qué es lo que menos te ha gustado?
Aun estando basada en una historia real, se trata de una película bastante genérica en su planteamiento que adolece del problema de siempre en este tipo de cine. Vista una, vistas todas.

¿Qué título alternativo le pondrías?
Ningún mar en calma hizo experto a un marinero.

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Embestida

Embestida
Crítica de Sandris hace 3 meses

5
No hay que ser la gallina más lista del corral para saber a lo que te enfrentas cuando le das al play a una película que se titula ‘Embestida’, asumes que estás ante uno de tus placeres culpables y tiras para adelante. Pero por algún motivo que me gustaría plasmar en una tesis doctoral cuando servidora pueda jubilarse, las películas con temática de tiburones alcanzan unas cotas de surrealismo tan insospechadas que creo que los guiones se escriben en plena rave en una cueva del Gran Cañón estadounidense. No hay lógica ni sentido del ridículo, Tommy Wirkola tenía 20 dólares y un sueño.
La trama arranca en medio del huracán más peligroso que el pequeño pueblo costero de Annieville haya visto nunca. Viento, lluvia, cosas volando… Casi un día normal de invierno en Galicia, salvo que un peligro mayor se cierne sobre las cabezas de nuestros pobres protagonistas y, más concretamente, sus extremidades. Un grupo de tiburones toro ha decidido sumarse a la fiesta porque ya que me voy del convento, pues me cago dentro, no vaya a ser que se acabe el mundo y ellos se queden sin cenar. La película tiene prácticamente de todo, desde una mujer embarazada a la que el crío le va a salir con aletas, pasando por una pareja de paletos de pueblo que acogen a niños por las prestaciones del gobierno, una adolescente traumatizada por la pérdida de su madre y un tiburón hembra (a la que yo prefiero llamar "tiburona", porque es bien chulona) llamada Nelly, la cual ¡oh sorpresa! también se encuentra en estado de buena esperanza. Dos cuasi mamíferas embarazadas de especies diferentes en la misma película y, siendo prácticamente la tesis y antítesis del mundo, es algo a tener en cuenta. Como también lo es que Phoebe Dynevor haya abandonado ‘Los Bridgerton’ para dejarse caer por estos patatales.

Si eres fan del género, te resultará entretenida, te echarás unas risas y sentirás el fresquito bajo tus pies. Aunque no deja de asombrarme la valentía de sus protagonistas que ven cruzar a unos escualos por la calle en la que compran el pan todos los días y apenas sueltan un gritito. A mí me da tal jamacuco que ni tiempo me da a narrarles el storytime a mis amigas, vamos es que esto no hay bypass coronario que lo remonte.

Y por cortesía de mi sobrino de 7 años adicto a los chistes malos, os dejo este que me ha contado antes de irse a dormir (no me seáis crueles que el chaval le pone ilusión):
“- ¿Qué es un tiburón toro fuera del agua?
- Un filete”.

¿Qué es lo que más te ha gustado?
Es cortita y va directa al grano, lo cual siempre se agradece. Además, siempre me hace mucha gracia ver a gente morir a mordisquitos; los hobbies de cada uno son una cosa bárbara.

¿Qué es lo que menos te ha gustado?
Pues que es una flipada. Este tipo de historias ya entran dentro de lo que el cerebro de cada uno esté dispuesto a soportar en nombre del cine y de sus cuestionables aficiones. Aunque los efectos especiales sí que son cuestionables, cuestionables y especiales…

¿Qué título alternativo le pondrías?
El tiburón favorito de Chayanne.

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Shark! Arma de Dos Filos

Shark! Arma de Dos Filos
Crítica de Sandris hace 4 meses

0.5
Hoy en el cuestionable género de películas de tiburones que servidora disfruta como una gorrina en una charca, tenemos nada más y nada menos que un clásico de 1969. El único tipo de película que emocionará a tu padre, eso está claro. ‘Shark! Arma de dos filos’ es ese tipo de film que te podías encontrar una tarde cualquiera en el canal Trece de televisión antes de que sustituyesen el cine casposo por los opinólogos casposos. Típica y tópica, aunque con más sangre en su rodaje que en pantalla, puesto que el doble de acción del jovencísimo Burt Reynolds fue atacado mortalmente por un tiburón mientras rodaba una escena bajo el agua. ¿A nadie se le ocurrió decirle a Samuel Fuller que igual utilizar tiburones de verdad no era buena idea? No sé, cuestiones cuestionables que se me pasan a mí por la cabeza en mi momento menos lúcido. Anécdotas aparte, la historia es lo que es, más simple que el arroz blanco. Caine, un traficante de armas metido en problemas en Sudán, decide aceptar un trabajo como buzo para un biólogo marino que ansía un tesoro enterrado en las profundidades del océano. Supongo que hasta aquí el trabajo no sonaba del todo mal, aunque habría que echarle un ojo a la hoja de riesgos laborales pero nuestro valiente protagonista se zambulle en el agua sin miedo a nada, como Álex Ubago. El problemilla viene cuando descubre que ese tesoro está resguardado por unos cuantos tiburones con más hambre que yo frente a un buen plato de churrasco.

Bastante genérica e hija de su tiempo con un galán al que le ponen música seductora cada vez que su cara aparece en pantalla y la mujer que bebe los vientos por él, ignorando cualquier ápice de amor propio que pueda tener (“¿sabes cómo tratar una furcia? Nena, me parió una”). Speechless amores, speechless. Lo peor de todo es que estamos ante un título trampa, porque los tiburones apenas aparecen para echarse un mordisquito. Me esperaba una película fresquita con mucha sangre y me comí el storytime de un machorro contándome sus amoríos por África. Pues fatal.

¿Qué es lo que más te ha gustado?
Para ser del año que es me ha parecido que los efectos especiales bajo el agua están bastante bien hechos.

¿Qué es lo que menos te ha gustado?
No sale un tiburón durante el 95% de la película, la trama principal no podría interesarme menos y de no haber mar, sería un wéstern cualquiera que te pones de fondo para dormir la siesta. Aburridísima.

¿Qué título alternativo le pondrías?
Cariño, ¡hemos perdido a los tiburones!

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Roofman: Un ladrón en el tejado

Roofman: Un ladrón en el tejado
Crítica de Sandris hace 4 meses

6
La vida no suele caracterizarse por un equitativo sentido de la justicia, más bien al contrario. Casi siempre la vida se compone de situaciones de lo más kafkianas que tenemos que sortear una tras otra, como una carrera de fondo en la que solo encontramos obstáculos, piedras y zancadillas. Imposible ganar en un sistema que nos empuja a perderlo todo siempre, que nos empuja a trabajar más duro, más horas, Jeffrey Manchester es simplemente otro fracasado más que seguramente podamos reconocer fácilmente. Incapaz de encontrar un trabajo que mantenga a su familia, viéndose a sí mismo reducido al papel de padre desastre, un día se le enciende la bombilla y decide dedicarse a lo que mejor se le da: robar. Gracias a su mente extraordinariamente analítica que le permite conocer cada mínimo detalle que le rodea, termina por robar más de 60 McDonald's, escaparse de la cárcel en la que le recluyeron y refugiarse durante meses en un Toys ‘R’ Us. Menudo currículum tiene aquí mi primo, porque a pesar de su inteligencia tiene menos luces que un cementerio.

Privado de cualquier contacto con su antigua vida, Jef acaba por convertirse en un fantasma que solo sale de escondite durante la noche. Durante el día se dedica a escuchar las conversaciones de los trabajadores, como una rata escondida en el techo vive a través de las vidas de los demás. Es así como conoce a Leigh, una trabajadora de la tienda con una mochila de insatisfacciones a la espalda con la que consigue conectar de inmediato. Pero tener buen corazón e intentar mejorar el día a día de los que te rodean no significa que todo vaya a salir bien y el castillo de naipes que Jef construye para mantener su nueva vida, empieza a resquebrajarse hasta dejar en evidencia una verdad incómoda con regusto amargo. Y es que si lo único que sabes hacer es robar, jamás podrás tener una vida normal, jugar a las casitas y contarle cómo te ha ido el día a la mujer que amas (a no ser que seas político claro). Perderse es tan verdadero como que el sol volverá a salir mañana, pero encontrarse es una gesta que solo unos pocos pueden lograr, encontrarse en un lugar inesperado, en unos ojos que te miran como si no existiese nadie más en el mundo. Encontrarte en ti mismo dándote cuenta que lo que regalamos es nuestro tiempo, no el materialismo. Pero bueno, demasiada buena intención para semejante marrón.

¿Qué es lo que más te ha gustado?
El tono gamberro y desenfadado de la película que termina por resultar muy agradable, dejando también espacio para una emotividad que le sienta muy bien. Además de que la química entre Channing Tatum y Kirsten Dunst es perfecta.

¿Qué es lo que menos te ha gustado?
El aspecto religioso me echa mucho para atrás y aunque es una obra muy entrañable, le falta un punch más de profundidad para acabar de calar hondo. También se me hizo un poco larga.

¿Qué título alternativo le pondrías?
Toy Story 6: El ladrón que me robó el corazón (y algo más).

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Daniela Forever

Daniela Forever
Crítica de Sandris hace 4 meses

7
«No es sueño la vida. ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta! / Nos caemos por las escaleras para comer / la tierra húmeda/ o subimos al filo de la nieve con el coro de/ las dalias muertas. / Pero no hay olvido, ni sueño: / carne viva. Los besos atan las bocas / en una maraña de venas recientes / y al que le duele su dolor le dolerá / sin descanso / y al que teme la muerte la llevará sobre sus hombros». Cuando Lorca escribió su poema ‘Ciudad sin sueño’, poco podría imaginar que casi un siglo después, su arte fuese lo que resonase de fondo en mi cabeza viendo una película de Nacho Vigalondo. Todos hemos deseado alguna vez rebobinar el pasado, volver a vivir los recuerdos que más nos marcaron y nunca dejar ir a esa persona que nos convirtió el corazón en una bomba de relojería con la cuenta atrás activada. Nicolas habita más sus fantasías que la vida real. Tras la muerte de Daniela, la mujer de su vida, cae en un estado de apatismo que solo logra mitigar volviendo a recordar cada detalle de su relación. Incapaz de seguir adelante y tragarse el dolor, entra en un ensayo clínico que controlará sus sueños hasta el punto de modificarlo todo para que su visión de Daniela sea perfecta. Unos sueños en los que sí podrá salvarla para que nunca se marche de su lado. Sin los malos momentos, las discusiones y la rutina, simplemente las cosas buenas que parecemos retener como el código fuente cuando alguien desaparece para siempre.

A medio camino entre una comedia romántica y un episodio de ‘Black Mirror’, la historia nos presenta una alternativa al dolor, al exorcismo de la pérdida, a rascarte la herida a gusto contando con la ayuda de una pastilla para ayudarte a mitigar el dolor. Pero conforme avanza la realidad de los sueños, Daniela es diferente, o al menos lo es para Nicolas. ¿Quizás porque nunca le prestó mucha atención o quizás porque si cambias una pieza, cambias el puzle por completo? O, porque finalmente, tienes la visión panorámica de todas las personalidades que confluyen en una única persona y acabas entendiendo cada pequeña pieza que hace a alguien ser cómo es. Por muy atractivo que resulte soltar el freno de mano y perder el control por un instante, todo tiene un precio y hay que asegurarse que ese precio a pagar no te deje en la mierda.

¿Qué es lo que más te ha gustado?
Me ha encantado la reflexión que hace Vigalondo sobre ese posible futuro que cada vez está más cerca en el que poder controlarlo todo a nuestro antojo, hasta las cosas que no deberíamos controlar, porque ¿dónde queda la magia de intentar vivir cada día si siempre podemos modificarlo todo? Además, ver el evidente paralelismo con ‘Eternal Sunshine of the Spotless Mind’ siempre es una fantasía.

¿Qué es lo que menos te ha gustado?
La ciencia ficción no es un género que me encante y siempre hace que me cueste un poco entrar en este tipo de historias. Por otra parte, Henry Golding tampoco me ha transmitido todo lo que me debería haber transmitido.

¿Qué título alternativo le pondrías?
Forever nunca es para siempre.

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Insaciable

Insaciable
Crítica de Sandris hace 4 meses

6.5
Hana es una estudiante de medicina que busca ayudar a los demás. Tiene unos padres que la quieren y unas amigas que la adoran, pero Hana solo se ve a sí misma como la gorda que nunca ha conseguido adelgazar. Como si su vida únicamente dependiese de pesar 60 kilos, comienza una dieta milagro consistente en una pastilla que la hace perder peso a pasos agigantados permitiéndole comer todo lo que quiera. Creo que este ha sido el sueño que muchas de nosotras hemos tenido en algún momento de nuestras vidas, ¿o no? Conforme la grasa sale de su cuerpo y su estómago ruge por un poco de atención, Hana experimenta extraños episodios paranormales que la obligan a dejar de dormir. Convertida prácticamente en un zombie únicamente preocupada por su físico, intentará entender el misterio que entrañan esas pastillas prodigiosas y su relación con los fantasmas que han decidido unirse a su vida sin querer abandonarla.

Con reminiscencias a 'Crudo' de Julia Durconau o la reciente 'La sustancia' de Coralie Fargeat, 'Saccharine' me ha parecido terrorífica. No por los sustos o las presencias demoníacas, sino porque nos planta en la cara la realidad a la que nos vemos expulsadas desde que éramos unas niñas y escuchamos el primer "gorda de m*erda". Esa realidad que lejos de ayudarnos a entender nuestro cuerpo como nuestro hogar, nos interpela a convertirlo en un arma de autodestrucción. Porque sin complejos, sin TCAs y sin dismorfia corporal, a ver de qué iban a hablar la Bravo, la Loka y la Súper Pop cuando teníamos 13 años. La sociedad se ha construido en base a que siempre debemos ser mejores, más válidas, más jóvenes, más guapas, más delgadas y es realmente agotador. Quererse a una misma es el equivalente a un puñetero exorcismo.

Me ha funcionado como película de terror, como crítica social, drama, body horror y casi comedia porque el espíritu es el barón Harkonen para las girls. Así que fetén.

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La momia de Lee Cronin

La momia de Lee Cronin
Crítica de Sandris hace 5 meses

5
Esta egiptóloga que yo llevo dentro me trae demasiados quebraderos de cabeza y parece que Lee Cronin lo sabe porque ha decidido añadir una serie de nuevas obsesiones, o quizá precauciones, a mi enfermedad. ¿Se trata de una película que me encandiló lo suficiente para sacarme los vuelos Egipto y mandarlo todo a tomar por saco? No. ¿Me apetece hacerlo? Muchísimo. Es ver un sarcófago y me nublo, qué se le va a hacer, hay vicios peores; ahí fuera hay gente que invierte en criptomonedas y yo no digo nada. La obra es bastante simple en cuanto a historia, así que como todo lo que tiene la etiqueta de terror bajo el brazo, deja toda su potencia a los efectos visuales y a la sugestión producida en los espectadores. La pequeña Katie vive con su hermano y sus padres en El Cairo en una existencia normal para una niña de su edad, de no ser porque una señora con más greñas que buenas intenciones, se cuela a menudo en su jardín para ganarse su confianza. ¿Es que a estas alturas nadie ha aprendido a desconfiar de las niñas / mujeres / ancianas con melenas largas negras que no han visto un peine en sus vidas? Desgraciadamente, la mujer consigue su propósito y secuestra a Katie. La siguiente noticia que tenemos de la niña es que ha aparecido viva, 8 años después. Insertada en un sarcófago, totalmente traumatizada y con una cara que grita “llamen al exorcista más cercano, por favor”, sus padres deciden llevársela a casa para cuidarla porque como les insta el médico que la atiende, no hay mejor que el amor hogareño para curar cualquier tipo de trauma. Yo me pregunto: ¿Este doctor que le dice a los padres que 8 años de reclusión en un sarcófago se curan con amor y comprensión en casa, está bien de la cabeza? Lo que tengo claro es que es de la Seguridad Social. ¿Que estás deprimido? No te deprimas. ¿Que tienes ansiedad? Sal a caminar. ¿Que tu hija ha sido momificada durante años y posiblemente poseída por el demonio ragatanga egipcio? Cariño y amor bebé.

Bromas aparte creo que la película, aunque cumple su cometido, roza el ridículo en demasiadas ocasiones y eso me ha sacado de la historia varias veces. Rebosa gore, body horror, body trauma y todas las palabrejas de este estilo que se os ocurran y, aunque es bastante interesante, creo que se pierde demasiado en su efectismo. Como cuestión vital final, ¿por qué es ‘La momia de Lee Cronin’? Aparte de ser el director, crear la película, fijarse su imaginario mental de la misma, construir una trama, etc. ¿La momia es suya? ¿La ha comprado? ¿Quién eres y qué quieres Lee Cronin? Si me respondes, me debes cuatro billetes de ida a El Cairo porque eres (casi) perfecto xoxo.

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Los girasoles ciegos

Los girasoles ciegos
Crítica de Sandris hace 5 meses

7.5
«Si el corazón pensara, dejaría de latir».

Un girasol ciego es un girasol que se rinde, un girasol que ya no busca el sol, un girasol que sabe que la tierra que lo alimenta está resquebrajada y que pronto le dejará morir. Porque un girasol que ya no busca el sol es un girasol que se rinde ante la evidencia de que todo está perdido, que ya no hay sol que alumbre, que lo que reina es la oscuridad. José Luis Cuerda adapta el último relato del único libro del escritor Alberto Méndez, un libro que contiene cuatro historias reales situadas en plena guerra civil o la inmediata posguerra. Estos relatos destacan por la violencia, la humillación y el dolor de los vencidos, aquellos que fueron sentenciados por el gris de la derrota y el rojo de su sangre. Alberto Méndez no vivió para ver la repercusión de su libro, nada menos que el éxito editorial de Anagrama de 2004, pero nos deja un regalo incalculable a la hora de ficcionalizar la investigación de su vida, esa que sólo le originó sinsabores en vida y muchas flores a día de hoy. Un libro único dentro de la temática de la guerra civil que destaca por su poeticidad y que hasta parece narrado por Lorca. Como un conjuro de luces, flores, sangre, vísceras y muerte.

La película nos sitúa en Ourense en plena posguerra donde Elena y su hijo Lorenzo intentan llevar una vida con normalidad frente a sus vecinos, amigos y los curas del colegio del niño. Una vida normal de no ser porque pertenecen al bando perdedor de la guerra y porque Ricardo, el marido de Elena y padre de Lorenzo, vive escondido tras un armario en la casa familiar. Los llamados topos que vivían escondidos de la luz, escondidos de la violencia, viviendo una "no vida" porque están vivos pero parecen muertos pululando por los pasillos de sus propias casas como zombies que desconocen el terreno. ¿Estás realmente vivo si no te dejan vivir? ¿O simplemente eres un girasol esperando a que te arranquen las raíces de la tierra y lo destrocen todo? La delicada situación familiar se ve dinamitada por la obsesión del padre Salvador por Elena. El profesor de Lorenzo comienza a obsesionarse con la madre del niño, cruzando todos los límites posibles y destrozando todo lo que pueda a su paso, porque puede hacerlo. Y eso es lo único que basta para que los girasoles desaparezcan, que alguien pueda arrancarlos con sus manos.

No sé si me habría llegado tanto la película sin haberme leído el libro, porque la noto demasiado fragmentada por momentos y se le escapa por completo el desarrollo del personaje de Ricardo, pero creo que es un buen filme que captura lo efímero de la existencia, captura las pequeñas victorias diarias cuando ya lo has perdido todo y, sobre todo, captura la profunda necesidad de recordar. La necesidad de jamás olvidar cuáles son las heridas que nos han traído hasta aquí.

«Es mi padre, hijo de puta».

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