Por desgracia los naufragios no nos son ajenos en nuestra tierra, al contrario, cada invierno contenemos la respiración cuando amigos y familiares se embarcan medio año, sin saber si volverán o no. Porque sabemos que muchos no vuelven y por eso, a algunos nos es tan familiar 'Rondallas', la historia de cómo el duelo y la culpa tras un naufragio destrozan a un pueblo. La historia de cómo la muerte se cuela sin compasión en una comunidad partiéndola desde dentro, señalando, mirando mal, juzgando a los supervivientes y a sus familias. La obra nos sitúa dos años después de la muerte en alta mar de varios marineros del pueblo, con la consecuente supervivencia de dos hombres. Algo que siempre hace despertar la desconfianza de familiares, vecinos y amigos. Para fomentar el espíritu de unión, curar sus heridas lacerantes y aplicar una suerte de bálsamo al alma, se propone que el pueblo vuelva a participar oficialmente en las competiciones de rondallas (grupos que reúnen gaitas, panderetas y tambores interpretando música folclórica gallega). Poco se pueden imaginar los protagonistas de esta historia que una simple vuelta a la música, podría sanar a todo un pueblo. Un pueblo silenciado, lleno de pena y cargado de rencor, acaba viendo la luz gracias a la satisfacción de aprender a vivir con el recuerdo alejando un poco el sufrimiento, a hablar, hablar mucho, bailar y dejar que la música embargue cada célula, cada rincón y cada grieta existente en sus cuerpos.
Estamos ante un film que es un abrazo constante, lleno de risa, de esperanza tras el dolor y de la valentía de salir adelante aunque no apetezca. Me ha tenido con una sonrisa de principio a fin, así que me parece muy valioso el cine que te abraza por dónde estás roto y te ayuda a comprender que, aun en tu propia soledad, puedes contar con tu comunidad, con tu vecino, tu panadera, tu pescadera o tu profesor para enfrentar todo lo que venga.
Grazas Daniel Sánchez Arévalo por unha película tan fermosa na que a música fai comunidade, porque a nosa música é a nosa comunidade.
PD: He visto mucha fantasía en mi vida, pero que me intenten colar que Tamar Novas es el hermano gemelo de Touriñán, es la mayor de todas.
PD2: Ojalá le pongan la rondalla final a Coldplay. Lo fliparían.
Comentarios
Somos plantitas, sólo necesitamos buena gente, buena música, solecito y estar tranquilitas :)