Últimas Críticas de Gaspar en CINE

La Odisea

La Odisea
Crítica de Gaspar hace 3 meses

6.5
La revisión de una historia clásica

Sinopsis
Adaptación contemporánea de una de las obras que estructuró la cultura occidental.


Crítica
Nolan narra la historia más fantástica de su filmografía, si bien en otras películas se podría haber intuido su capacidad, o su forma de interpretar los elementos fantásticos, en este filme épico basado en una de más una de las historias más importantes para sentar las bases de nuestra cultura occidental, Nolan se tira de cabeza a la narración de un conflicto cuya intervención fantástica y fantasiosa son altas.

Había dudas, precisamente por su tono tan “realista” o “verosímil” con nuestra realidad, de si sería capaz de representar en pantalla elementos, formas, o interacciones más dignas de un mundo imaginario que de uno realista. Y creo que sí, que Nolan tiene esa capacidad que pocas veces ha demostrado. Los elementos fantásticos que se muestran conjugan muy bien con su imagen, con su forma de narración tan identitaria, de la cual hablaré. En este sentido Nolan da un salto en su capacidad, espectador se había quedado en recreaciones de maquetas reales para hacer escenas de acción, más en el imaginario del espectador medio que en la suya propia.

Y es en esa evolución propia del director donde empiezo a ver elementos, formas de hacer, formas de narrar demasiado “nolianas”, y no necesariamente son un punto negativo, pero creo que hay una fina línea entre la “manera” -que es la forma de hacer demasiado un artista, y es aquéllo que define su estilo, y por tanto, lo diferencia de los demás-, y tics, formas de hacer, o estructuras demasiado repetitivas entre películas.

Para explicarme pondré varios ejemplos que interpreto positivos, y algunos, negativos. Una de las características de Nolan, y que la gente disfruta mucho, y donde para mí en Dunkirk llega a su punto álgido, es como presenta los paisajes, entornos, ámbitos donde se produce la acción. Christopher coge una cámara, abre el ángulo y cuando comienzan los planos también se produce un movimiento de cámara. Se puede mover en “C” como formando un arco, o en línea recta hacia delante. Esto le da un movimiento a la imagen que es interesante. Además, no suele hacer solo un plano para presentar un entorno, sinó que hace varios, lo que permite tener un movimiento de la imagen agradable (hay veces que cuando lo exagera puede llegar a ser como un trailer en medio de una película, y queda algo raro). Y ésto, es una de sus formas de hacer, una de sus “maneras”. Kurosawa, Coppola, Leone o Vileneve harían un fijo general, y la acción sería la encargada de moverse por ese plano. Son formas de hacer, diferentes, y seguramente no haya una mejor que la otra, solo se tiene que tener ojo para saber cuál usar y en qué momento.

Pero sí creo que hay alguna “manera” que cae en un tópico propio del director. En los diálogos creo que Nolan da un paso atrás. Una de las virtudes que se le vio en Oppenheimer fue una evolución en los diálogos, en la construcción de los personajes. Muy criticado en Tenet por la sobredescripción, en Oppenheimer dio un paso adelante que en este filme se ha vuelto a ver perjudicado. Y creo que aquí, sí estamos ante un punto débil del director, que cuando no tiene a ciertas personas a su alrededor no llega a saber concibir este aspecto de una forma que aporte al desarrollo de la historia. Utiliza conversaciones demasiado descriptivas de las acciones que intervienen en la historia, no suele explicar muchas emociones, y para ello, y aquí viene un punto de estos que sí repite constantemente en sus películas, pone una música de fondo en la conversación para que el espectador sepa la emoción que gobierna la escena. Si utiliza una música tensionada o una música melancólica se sabe automáticamente qué siente el personaje, pero no porque me lo esté mostrando, sinó porque lo estoy escuchando. Y aquí es lo mismo de siempre, no me lo digas, muéstramelo. Y Nolan se sirve mucho del sentido auditivo, utiliza mucha música para hacer conversaciones cortas. Tarantino deja que los personajes evolucionen desde la conjunción del habla y la acción en una conversación. Los odiosos ocho, su culmen.

Entrando en el aspecto visual. No es que Nolan haya sido el director de cine que más color incorpore en sus imágenes. Para dar fuerza en el aspecto contemporáneo se aplica un tono negro y otro color que destaca por encima. Creo que eso es un trabajo demasiado básico, en los últimos años hemos retrocedido en este aspecto en la comunicación visual. Y es una tónica cultural extendida en otros ámbitos, el color de la vestimenta de la gente, los colores de las fachadas de los edificios (bloques cebra)… El entorno mediterráneo, a pesar de incorporar el color negro, incluso en la decoración interior de las villas griegas, la representación visual deja de ser coherente con el entorno en el que se produce la acción. Nolan se fue a Islandia a rodar escenas del mediterráneo. Incoherente.

Sin entrar en provocaciones o aspectos controvertidos que han rodeado al filme en los últimos meses, pero que también me gustaría comentar. Creo que hay que hablar de la verosimilitud, concepto que Loulogio explica de forma muy graciosa. Y que a mi me gusta explicar con Juego de Tronos. Hay una diferencia entre realismo y verosimilitud. En las historias se construye una realidad, que se enmarca dentro del mundo de esa narración, que, obviamente, puede distar mucho de la nuestra. En Juego de Tronos hay dragones, que no son reales, pero que dentro de la historia son verosímiles, existen, y se crean conforme a unas reglas que se enmarcan en un contexto. Pues bien, que los aqueos, se vistan como romanos, cuando la historia es griega no es verosímil, la vestimenta no lo es, los barcos, y hay reconstrucciones, dibujos, museos… se sabe que no eran unas goletas vikingas. Agamenon no es menos que Darth Vader…una pena. De hecho me produce una disociación sobre cómo se presenta este personaje y cómo se cierra su arco narrativo. Agamenón se presenta como un telón negro, que en la cultura occidental se relaciona directamente con la muerte, que era la forma en la que se esculpía el concepto en las pinturas cristianas. Por eso la relación directa que produce es la de inhumanidad, crueldad, una figura fría que con la comparación de Darth Vader se entiende de forma muy clara. El problema que se encuetra Agamenon, es que su caracterización y su figura en la narración no casan, seguramente esta figura tan fría y desangelada era para enfatizar más la acción de invasión a Troya, pero la película tampoco es capaz de relacionar lo que explica (crueldad, traición a la ley de Zeus, invasión...) con la imagen que se ve. Los flashbacks que muestran la conquista de la ciudad no son de la crueldad que se cuenta. De hecho, durante un tramo de la película, se muestra la invasión a un pueblo de costa, y la imagen de los lugareños abatidos, supongo que es porque a diferencia de los troyanos se le ven la expresiones faciales, comunica mucho mejor los sentimientos de desesperación, abatimiento y desolación, que en la conquista de Troya.

Volviendo a Agamenon, esta inhumanidad que se pretende comunicar no casa bien con su desenlace. El cierre del arco argumental y de clímax del personaje de Darth Vader es precisamente comunicar, transmitir y demostrar que es un ser despreciable, pero su clímax es la redención, muestra su cara cuando comunica el sentiemiento. En cambio Agamenon no tiene nada de esa transición, su clímax pretende comunicar todo lo contrario de como se presenta, humano, pero sus acciones no han ido progresando hacia un cambio, sólo ha vuelto a casa. Cuando se abren las puertas de Troya y aparece en la oscuridad, parece una parodia. “Farmeador de Aura”, así lo resumen las nuevas generaciones que hacen del impacto visual la sustitución de la realidad.

Me he extendido explicando este conflicto interno, que este personaje en concreto me genera, para poder explicar algunas de las formas y maneras de narrar que tiene Nolan, que no llegan a funcionar, y que puede llegar a producir desconexiones. Y es una lástima, porque te puedes encontrar con una muy buena base que carece de forma final. A veces se le ven las costuras, se ve que le cuesta saber la forma de cómo quiere transmitir alguna sensación, emoción o empatía con un personaje.

Ayer volvía del cine con una reflexión que me rondaba la cabeza. Prefiero ver una película de un 6,5 que me sacuda, que no me deje indiferente a una de un 7 que todo esté bien, que arriesgue poco y que sea una más. Como explica Rodrigo Cortés, es normal que encontremos menos aristas en Lanthimos que en Nolan, porque Nolan quiere llegar a más gente. Esta reflexión sí es completamente subjetiva, y llego a preferir querer ver una película más como Sirat, que como cualquier otro blockbuster.

A Nolan, creo que hay que pedirle más, debemos ser más exgigentes, no caer en la autocomplacencia, ha demostrado, y no hace tanto, que puede dar mucho más. Se trata de una buena película, sin más.

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El humor de tu vida: Tip y Coll

El humor de tu vida: Tip y Coll
Crítica de Gaspar hace 7 meses

10
Tip y Coll

Félix "El Gato" contaba una anécdota con Coll. El integrante del dúo, en una conversación con él, le explicaba que si Tip no fuera español, y hubiera hecho humor en un idioma internacional, habría sido tan famoso como Chaplin o Groucho Marx.

Dúo, pareja de cómicos, indispensable para entender el humor español actual, un humor surrealista, y por tanto, intencionado. De ellos beben Martes y 13, Colubi o Cansado -Faemino y Cansado-, y si nos vamos a la actualidad, Raúl Cimas.

Imperdibles

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Arroseur et arrosé, III

Arroseur et arrosé, III
Crítica de Gaspar hace 8 meses

8
Todos hemos sido este chico

Remake de la primera parte estrenada 2 años antes -1895-. En este fragmento, protopelícula, Lumiere entiende la evolución del plano fijo. Si en la primera parte se trata de un plano fijo corto, en la que no se explica mucho el entorno, también porque se sobreentiende, y la acción sucede de forma encorsetada. En esta segunda parte abrir el plano permite la evolución del relato, en entorno y en movimiento.

El regador se sitúa en el sector izquierdo de la imagen, pero el fondo es mucho más profundo, primera clave, si en el anterior corto los personajes aparecen de forma lineal, como si no hubiera profundidad, en este segundo, el tener profundidad permite presentar al personaje del polizón de forma que aumenta la comprensión de su personalidad. El chico joven aparece agazapado y se esconde detrás de elementos que configuran la profundidad de la imgaen -plantas, vegetación-.

Este plano más abierto junto con esta profundidad también permite el movimiento, existe una circulación de personajes a través del entorno. Esa circulación se genera en V, de derecha a izquierda.

Lumiere acierta volviendo a grabar, se da cuenta de que puede dar un salto a una escena, que gracias a su simplicidad en su primer corto ya funcionaba, pero que en esta segunda parte introduce elementos que permiten aumentar las capas de una anécdota igual de simple.

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The Brutalist

The Brutalist
Crítica de Gaspar hace 8 meses

9
La arquitectura a través de un inmigrante judío

Sinopsis
László, un arquitecto judío discípulo de la Bauhause, encarna la figura de la emigración a Estados Unidos posterior al Holocausto. Tras separarse de su mujer y su sobrina alberga el deseo de encontrarse con ellas en América. La búsqueda de un progreso profesional le lleva a diseñar un edificio que tiene como finalidad ser uno de los emblemas de Pensilvania.


Crítica
The Brutalist es una historia que va más allá de la vida de un arquitecto judío en Estados Unidos. Se trata de un relato que también pretende explicar la evolución arquitectónica del siglo XX. Corbet, se sirve de László, para encarnar diferentes personalidades reales que se dieron durante el siglo pasado, de este modo puede explicar las diferentes corrientes arquitectónicas y la evolución de la arquitectura moderna. El protagonista funciona como puente histórico.

De forma paralela se establece un relato narrativo, se incorpora un relato tradicional que permite ver la evolución del personaje principal. En este sentido, la película se asemeja al Padrino II, como un personaje inmigrante se empieza a desenvolver en otra cultura, y el modo en el que el país de destino acoge a esta nueva comunidad, que huye de una situación crítica en Europa. En este punto se desarrolla el contexto en el que se ve sometida la comunidad judía a su llegada, los lugares de morada, los trabajos precarios, las escasas vías de escapatoria de una clase obrera propia de suburbios.

László representa esta escasa capacidad de medrar en la sociedad, o al menos, de tener una salida, una capacidad de producción no tan precaria, sacrificada. Ser arquitecto le permite ese crecimiento, ese paso que permite salir de una situación de emergencia. Esta construcción de personaje, la dualidad entre su condición étnica y su profesión, serán las dos características principales para el desarrollo del arco del personaje. Mientras que su etnia, es una condición, que a pesar de estar en el país del lado “bueno”, se encuentra con situaciones críticas, que lo rebajan, le humillan, la arquitectura le permite tener la habilidad para poder hacer frente a esa situación de inferioridad, o al menos, salir al paso de las situaciones complicadas con las que László se va encontrando.

Una vez nuestro protagonista empieza a ejecutar, mediante el diseño de los muebles, sus diferentes cualidades como arquitecto se inicia el travelling histórico del movimiento artístico. Los conceptos básicos que encarna la arquitectura del movimiento moderno se explican en su primer trabajo. La concepción de los muebles y, el proyecto de reforma de la biblioteca que termina con un gran reconocimiento, ejemplifican la forma de hacer de la arquitectura del movimiento moderno -pérdida de ornamento y la relación entre la luz y el espacio-. La arquitectura del movimiento moderno permite la liberación en planta, y la incidencia, sin restricciones, de la luz en su interior.

Inciso, sin pretensiones de pedantería, sobre el arte clásico y el arte moderno. Nos sirve para entender los diferentes conceptos que se insinúan en la película según los diferentes trabajos realizados por László. La arquitectura de movimiento moderno, es la contraposición a la arquitectura clásica. Mientras que en la arquitectura clásica o tradicional la parte que la caracteriza es la estructura vertical, porque desde los egipcios hasta el siglo XIX, el germen, la discusión y la evolución trata de resolver la bajada de cargas. La arquitectura moderna tiene como el plano horizontal, el eje del concepto, ya no se necesitan muros para sujetar un forjado, bastan unos pilares bien situados para que toda una planta se traduzca en lo que el humano busca, luz y su control -Farnsworth House como exponente-. Todos estos conceptos son explicados en el segundo acto de la película, y podría decir, que sólo en la rehabilitación de la biblioteca.

El tamaño de sus proyectos crece conforme crece el personaje, conforme crece el arquitecto. Las escalas de los proyectos van de menor a mayor. László empieza diseñando muebles, sigue con una rehabilitación, proyecto detonante que permite entender la dimensión, las capacidades y cualidades como arquitecto de László. Esa obra le lleva a ser contratado para hacer un edificio emblemático, eje central del film, proyecto cuya corriente arquitectónica da nombre a la película.

El proyecto del edificio brutalista también permite desarrollar otro conflicto, la relación entre arquitecto y mecenas. Esta nueva relación refuerza el conflicto inicial sobre el origen del personaje. La historia le da una vuelta, enriquece la disputa que sufre el personaje, y utiliza la etnia del protagonista y de su mujer, para identificarlos como "esclavos" o "sirvientes", de quienes tienen dinero, del poder. Esta visión acerca, el entorno con el que ellos se desarrollan con el que vivieron en su país natal.

El film también intenta explicar las discrepancias que se pueden producir durante la elaboración del proyecto. ¿De quién es? ¿Del que lo paga, o de quien lo concibe? Para Louis Kahn estaba claro sin responder la pregunta: A un buen arquitecto lo hace mejor un buen cliente. Posteriormente a la introducción de la arquitectura moderna se llega al diseño del proyecto que da nombre a la película, debido a la corriente de la que está inspirado, el brutalismo. Este movimiento surge a mediados del s. XX para dar respuesta a una construcción rápida, mediante un estilo estético sincero, es una evolución de la arquitectura del movimiento moderno.

Si la arquitectura moderna quería una liberación máxima en la planta, y la eliminación de la masa en el perímetro para poder iluminar completamente el espacio, el brutalismo se acota en la idea más platónica. Pretende controlar mucho mejor la necesidad de cada espacio. Los espacios idílicos, limpios y diáfanos, en los que el vidrio, la luz, es el protagonista, son corregidos por un material crudo, el hormigón.

Este material permite diseñar el tamaño de sus componentes estructurales, pilares o muros. Comúnmente estos nuevos edificios se ejecutan mediante hormigón armado, quedando este material visto, con las marcas del encofrado o con una rugosidad determinada. El hecho de que el material quede visto enfatiza este aspecto "brut" (sucio), en varios idiomas, que es agresivo hacia la persona que visita el edificio. Todo esto provoca que el edificio rete a la persona que lo visita, que en cierta forma, le amenace. Arquitectos como Kahn, con ladrillo y hormigón, o Scarppa, claros ejemplos.

Esta crudeza arquitectónica es la que el protagonista está viviendo , se establece una relación directa entre la realidad personal del arquitecto, cómo va evolucionando, como los diferentes conflictos personales que tiene abiertos le consumen , y ahí se establece una relación visual con el edificio que está proyectando. Es como si el protagonista tuviera la necesidad de materializar los sentimientos que experimenta en su proyecto. Esta visión tan personal es lo que le hace discutir con su cliente. Conflicto que deriva en que el edifico que debía ser un emblema para la comunidad local, se convierta en la tumba de la persona que lo ha encargado.

Sin duda, el estilo artístico del edificio es determinante para la trama. Cuando se desenlaza el conflicto entre mecenas y arquitecto, en el desenlace el edificio se convierte en el protagonista. En la escena cuando finaliza la relación, el edificio, es presentado desde la colina, desde un plano contrapicado, con una luz muy débil, plano parecido al que se muestra al presentar el castillo de Drácula como una amenaza. El edificio parece un mausoleo, una tumba, una pirámide. -Las pirámides en su concepción es una masa que representa las montañas. Y el edificio, al ser brutalista, también da la sensación de masa, de caja, de féretro-.

Y aquí se produce una analogía maravillosa, el mecenas de la película muere en el interior del edificio que mandó construir , como los faraones mandando construir aquellos edificios que iban a ser sus tumbas.

El cierre en la Biennal de arquitectura resume los siguientes años profesionales de László. Ahí se hace un viaje de toda su obra y se ve, se explica, como va evolucionando, cómo explora la unidad de vivienda de posguerra. Es decir, se ve claro como nuestro protagonista encarna a los diferentes arquitectos que marcaron las tendencias arquitectónicas del siglo XX.

Sin duda se trata de una muy buena película con unas muy buenas actuaciones y una puesta en escena exquisita. Eché en falta, las reflexiones sobre el qué le llevaban a diseñar el proyecto, las decisiones que fuera tomando, no tanto una disputa, sinó pensamientos del protagonista. No sé si el filme es una obra maestra como se dijo en algunos lugares, pero, sin duda, es una buena representación de la acogida del pueblo judío en estados unidos, utilizando como excusa al preciado arte del que estoy enamorado y tengo el privilegio de ejercer, la arquitectura.

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Sirat: Trance en el desierto

Sirat: Trance en el desierto
Crítica de Gaspar hace 1 año

7.5
Un descenso al infierno

Sinopsis
Un padre y su hijo viajan a Marruecos para encontrar a su hija desaparecida en una rave. Durante esta búsqueda se encontraran con diversas situaciones que les complicarán encontrarla.

Crítica
Laxe nos maneja, nos lleva, nos introduce y nos tortura, en una experiencia marcada por el descenso hacia y hasta el sufrimiento. En una entrevista para la academia explica que su intención hacia la experiencia del espectador es desactivar la capacidad racional, la que reconoce los patrones de una película, las escenas. Busca desconectar esa parte analítica, para que gobierne la emocional, su diferencia, desde una sacudida, un momento que no esperas. Y lo logra.

Para hacer este efecto se necesita de 2 elementos, la música y la imagen. La fuerza del sonido es muy potente, aunque las imágenes sean impactantes, tengan fuerza, y expliquen la situación con rotundidad, es la música la que danza lo que estás viendo. La música es el elemento que embelesa para hacerte parte de la historia que se está contando. Y mientras estás en ese concierto visual, hay un bombardeo de imágenes que te explican la situación, el ambiente y el contexto general de cada situación para situar al espectador en el punto que quiere.

Y si consigues entrar, y que te seduzca… Laxe ya te tiene donde quería, y como los personajes principales, no podrás escapar.

No considero que sea un film para todos los públicos, y que si estás relacionado o te gusta la música o el ambiente que explica la historia,puede que seas más propenso a acercarse a ese ambiente, reconocerlo e identificarlo, porque como digo, la música tiene un peso importante en la narración. Si no lo estás, puede que necesites un poco de predisposición ya que es muy atrevida en todo lo que hace: planos, iluminación, guion y, sobre todo, música. Si no entras desde el principio, será difícil que te guste. Pero si te gusta, impacta y no te deja indiferente.

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Una batalla tras otra

Una batalla tras otra
Crítica de Gaspar hace 1 año

8
¿Llegaremos a ver una batalla tras otra?

Sinopsis
Dos revolucionarios experimentan las repercusiones de sus actos en unos EEUU algo distópico pero cerca de poder ser real en algún momento.

Crítica
Thomas Anderson nos sitúa en una época postmoderna, en cualquier momento del siglo XXI. En este periodo aparecen o intervienen unas formas de estado reconocible, que al igual que sus maneras de proceder, serán rápidamente identificadas y relacionadas con algunas actuales.

La trama se encuentra en un contexto socio-político tenso, incluso algo distópico, o exagerado, pero sin caer en la parodia. De esta situación surge un movimiento social que se podría considerar, en contraposición a los reales occidentales, como más idealistas y activistas. Surgiendo de estos movimientos más insurgentes el detonante del film.

Dos personajes altamente activistas, cuyas medidas, según la moralidad, pueden llegar a ser discutidas y rechazadas en algún momento, serán los protagonistas de la trama. No obstante, la formalización de la idea no será importante. La película, aún ser claramente una crítica socio-política tampoco se explica su finalidad formal, es decir, en qué deriva el movimiento revolucionario, y esa es una de las claves explicadas por Anderson y por Di Caprio, el no identificarse (entrar en el subjetivismo, sólo exposición y descripción de situaciones tensas que se pueden dar en la realidad). Y esa puede ser la clave, independientemente de la orientación política del espectador puede llegar a poner en crisis esta “manera” de proceder o de organizar. Se trata de un debate que en ningún caso pretende concluir, finalizar o valorar.

Se vuelve más interesante las acciones que les ocurren a los personajes que la propia acción revolucionaria que pretenden conseguir. Las consecuencias que tienen sus actos, los cambios de opinión a medida que cambian sus responsabilidades, la gestión del riesgo o la calidad de las relaciones personales, son los puntos que la película pretende mostrar.

Estas reflexiones pueden quedar en un segundo plano si el espectador sólo se centra en el desarrollo de la acción pura de la trama principal. La película puede llegar a ser rica en estas lecturas secundarias. El film por sí sólo funciona en esta lectura más superficial, de hecho, el ritmo es propio de una película de acción. Hay momentos de persecución, de western, de parodia… se trata de una película que por momentos bebe de varios géneros, pero de forma medida, para cada una de las situaciones planteadas. Esos momentos de western de las secuencias finales a las que se le añade el carácter de Breaking Bad... brutales.

A partir de estas reglas de juego los personajes las interpretan, las hacen suyas y se ponen a jugar acompañados de una gran dirección. Di Caprio y del Toro hacen un binomio perfecto, las situaciones dantescas/satíricas son enfatizadas gracias al carácter contrapuesto de los 2 personajes, nunca sabes si el Sensei está ayudando a Bob porque se lo cree, o porque cree que está loco y simplemente quiere pasar el rato.

Sean Penn, brillante, tanto en plano corto donde juega con los tics, con sus expresiones faciales, como en plano largo, la forma de andar, de llenar la escena, de interactuar… brutal como antagonista.

No he terminado de reconocer la obra maestra de la que en muchos lugares se habla, me ha parecido una película notable, en apartado técnico y actuaciones, brillante.

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Shutter Island

Shutter Island
Crítica de Gaspar hace 1 año

8.5
Incertidumbre, desgarro y desesperación

Sinopsis
Teddy Daniels, un joven agente judicial es mandado junto a su compañero Chuck Aule a una isla remota, un centro penitenciario psiquiátrico. Su misión es encontrar a una peligrosa reclusa. Durante la investigación descubren que la isla esconde numerosos secretos.

Crítica
Scorsese junto a Di Caprio -Ted, el protagonista- y a Mark Ruffalo -Chuck, su compañero -, nos brinda un thriller psicológico que te atrapa de principio a fin.

El film empieza cuando se inicia el viaje de Ted, justo antes de llegar a la isla. De hecho se muestra un plano general con una pequeña descripción del lugar, lo que queda claro es que será un sitio hostil para el que lo visita. La música y la tensión de los personajes desde un inicio ya generan una incertidumbre muy alta que, te pone en alerta a ti, y pone en alerta a los nuevos visitantes.

Esta tensión elevada viene dada por los diálogos que ocultan información, unas introducciones de personajes rápidas que dan mucha información al tema inicial que se plantea, acompañado de una música, vibrante y algo desordenada que va generando un ambiente que pone en alerta. Todos estos conceptos transmiten inquietud e intranquilidad, con algo de miedo por lo que se está por descubrir,

Esta mecánica Scorsese la utiliza para impactar en la historia y generar sus avances. Mientras que los puntos bajos de ritmo, porque no todo el tiempo se puede estar con la tensión por las nubes, se aprovechan para desarrollar los personajes, Y claro, a medida que avanza la película, lejos de responder a las diferentes preguntas que desde un inicio te puedes plantear, se complican y se generan otras.

Para mí la clave está es éso, saber mantener la expectación hasta el final, generando nuevas preguntas pero sin necesidad de complicar el argumento, y entonces dudas, dudas hasta el último momento, hasta el final. Pero en ese momento en el que se produce la clarividencia, en el que el espectador sabe qué ocurre y por qué, ocurre la magia. El espectador es el único que lo tiene claro, mientras que todos los personajes son un mar de dudas y desconcierto.

Saben por qué pasan los hechos pero no saben qué consecuencias depararán. Hasta que Ted.. digo, Andrew , toma una decisión, yo, sin duda, haría lo mismo que él.

PD: Gracias Di Caprio.

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Los pecadores

Los pecadores
Crítica de Gaspar hace 1 año

4.5
El Blues no fue suficiente

Sinopsis
Dos hermanos dejan atrás su pasado criminal para empezar una nueva vida junto a en un nuevo local de música blues. La maravillosa música de un joven guitarrista atraerá a los más adeptos y al invitado menos esperado.

Crítica
Pues no he conseguido ver, salvó en la magnífica música, ninguna de las virtudes de las que se habla de esta película. Sin duda el blues se trata del centro del cuál gira el argumento, y tener un núcleo que funcione bastante bien parece ser que el acompañamiento a poco que esté trabajado y sea coherente ya debe llevar a un producto bien hecho. A mi percepción este principio no se ha cumplido. Insisto, el apartado musical que es el tema principal de la película me parece muy bueno, las canciones y piezas que componen la banda sonora son de alto nivel. Pero luego, todo lo que rodea al ámbito de la música, para mí, está unos cuántos escalones por debajo, hasta puede dar la sensación de efectista.

Este film, teniendo unas actuaciones bastante correctas de todo el elenco de personajes, a mi modo de ver, hay puntos bastante flojos que pesan en mi crítica. Que haya personajes principales que se discutan entre ellos y en la siguiente escena su estado de ánimo sea de complicidad saca de la película.

Para explicar los 2 puntos que para mi son los más débiles en cuanto a guion y lastran la historia recurriré a spoilers:

En primer lugar, tenemos a un vampiro que corre al atardecer (se le ve con el cuerpo quemado) y luego sólo necesita un haz de luz para morir. Además que en la escena que los indios le persiguen, hasta el momento en el que él entra en el plano, el vampiro lleva corriendo un rato, es decir, hacía más sol que en el momento en el que llega a la casa, pero ese sol no ha sido suficiente para matarlo, luego, cuando sí es necesario, al amanecer, muere.

En segundo lugar, el papel del Ku Kux Klan en la película. Pues con agujeros de guion por todas partes. Ya no me meto en el papel de los indios que saben el problema al que se pueden enfrentar. Es que, ¿Por qué no se sabe nada de que en ese pueblo hay miembros del clan racista más violento? La verosimilitud y la existencia de este grupo en la historia habría sido coherente si antes hubieran planteado algún asesinato, algún misterio sin resolver, algo donde agarrarse. No al final de la película una explicación para poder hacer una última escena de tiros porque la anterior, que es el cénit de la historia principal, se ha quedado corta. Sin el Ku Klux Klan la película funciona igual y no planteas agujeros de guion.


De verdad que creo que hay premisas muy interesantes, pero para mi con la buena intención no ha sido sido suficiente. Una lástima, ojalá me hubiera gustado tanto como a la mayoría.

PD: puede que la percepción negativa que tuve durante la película también venga provocada porque al visualizar uno de los trailers sabía giros de guion que deberían haberse protegido mucho más. Bastante decepcionado también con que no se sepa hacer el montaje de un resumen de una película sin desvelar spoilers, es una tendencia bastante extendida ya, que fastidia muchos visionados, porque, como en esta película, estuve los 2 primeros actos esperando que llegara la acción.

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Nosferatu

Nosferatu
Crítica de Gaspar hace 2 años

8.5
Un gran Drácula para nuestro tiempo


Sinopsis
Remake de la historia vampírica escrita por Bram Stocker en el siglo XIX, esta vez reinterpretado desde la mano, y sobre todo desde el ojo y expresión de Robert Eggers.

Crítica
Loar haber conseguido transmitir miedo, o esa inquietud, a pesar de ser una historia generalmente bastante conocida. Mucho reconocimiento por lo que ha hecho Robert Eggers en esta película, merecidas cada una de las nominaciones a los Oscars.

Antes de ver la película había leído y escuchado algunas críticas. Solían coincidir en un aspecto, imágenes potentes complementadas con actuaciones que quedaban opacadas debido al impacto visual. Después de ver la película estoy de acuerdo en la primera afirmación pero no tanto en la segunda. Imágenes potentes sí, mucho, Jardin Blaschke hace un trabajo sublime, el blanco y negro además infunde el contraste máximo entre colores, lo que permite ayudar a reforzar la composición de los planos y las escenas. Pero no estoy de acuerdo en decir que la imagen sobrepasa las actuaciones, de hecho, podríamos girar el argumento y explicar que las actuaciones acompañan a las imágenes (sin estar ninguno de los 2 conceptos uno por encima del otro).

La alabanza a la imagen la podemos hacer desde el plano estático al plano móvil. Aunque he alabado el plano estático o la composición, también hay una inmensa calidad en el movimiento de la cámara: rotaciones, elevaciones, giros…

Aunque es verdad que sí se podría tener la percepción de otras críticas, porque como he dicho anteriormente, es difícil volver a contar una historia, explicada, reinterpretada, redirigida y trillada como ésta. Robert se sirve de la potencia visual para impactar, introducir mediante la imagen potente cada una de las escenas y de los diferentes actos. Es decir, durante la película cada detonante o cada paso argumental que se da a través de estos impactos visuales, son las herramientas que introducen las escenas habladas, donde suceden las interacciones entre personajes. Y en este sentido es verdad que la sucesión suele ser “imagen > diálogo”, contadas veces se invierte, pero no creo que las actuaciones estén a un nivel inferior. De hecho, para mí, ha sido un gran descubrimiento Lily-Rose.

A parte de la potencia visual, Eggers reinterpreta la historia aumentando la información de los actores, y por tanto, su duración, que se ve aumentada en casi 1 hora respecto a la original. Y ahí encuentro el único “pero”, aunque me haya gustado que la película y la historia dure más que la original, hay escenas que se podrían haber hecho un poco más rápidas, y acortar el film unos 10-15 min. Esto permitiría que los puntos bajos del ritmo fueran más cortos, ya que se pueden exagerar cuando se conjugan con la rítmica visual.

El “pero” más importante podría ser el aspecto de Dracula, así como la voz, el tono y su uso también forman parte de la delicadeza de la película, el aspecto facial de Dracula me parece el punto flojo de la caracterización.

En definitiva, más de tratarse de un remake de la original (a pesar de que le hace algunos guiños visuales), para mi es una gran reinterpretación de la historia original. El trabajo de Eggers hará que le dé una segunda oportunidad a “The Northman”.

Imperdible.

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Gaspar ha escrito 38 críticas que han sido valoradas un total de 326 veces.

Reparto en votos recibidos

26.7 %
21.8 %
20.6 %
14.4 %
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Reparto en votos emitidos

41.4 %
17.6 %
14.5 %
14.1 %
6.7 %
4.1 %
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