Crítica de El gran dictador por rubenleobcn
Charles Chaplin rompió la corrección política de Hollywood a lo grande, con una sátira descarada de los nazis, de Hitler y de Mussolini, con una comedia que mezcla los gags clásicos del cine mudo, con nuevas escenas de situación y chistes en el diálogo. La mezcla de humor simple y humor ingenioso, junto con la crítica social, dan como resultado una obra maestra con dos míticas escenas, la del globo terráqueo y el discurso final.
Una gran obra, atemporal y más divertida que cualquier comedia contemporánea. ¡Hail Hynkel! y ¡Viva Chaplin!
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