Poder, machismo, heterónoma, manipulación, extorción, nepotismo, cancelación, talento, mediocridad, belleza, arte, paranoia, culpa... entre otros que seguramente se me escapan. La clase de cinta que el niñoratismo reivindicativo desprecia. El culto a la estupidez no conoce limites y cruza todas las fronteras, por el mero hecho de molestar. Quien sólo entiende de ruidos, sólo genera ruido.
PD: Tiene ciertos elementos que me hicieron recordar fuertemente a Caché - Escondido (2005), peliculón super recomendable.
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