Vamos a lo positivo: no es un copia-pega de la película animada como sí hicieron por ejemplo con El Rey León. Vale, no está Mushu y no hay canciones, pero a cambio tenemos una historia que se adentra en el género wuxia (gente corriendo por las paredes y flipándose muy fuerte con espadas y otras armas) y que visualmente es muy atractiva. ¿Lo malo? Que realmente no hay muchas peleas ni son la divina papaya, por lo que ese aspecto está totalmente desaprovechado y se echa de menos el componente épico y un clímax final en condiciones. Los personajes son bastante planos y solo destaca Liu Yifei como Mulán, aunque el guion la limita demasiado.
En fin, lo que pasa con este tipo de películas es que no dejan huella y cuando pasen los años nadie dirá "Me apetece ver El Rey León o Mulán, voy a ponerme los live action", sino que se volverán a poner por enésima vez las de animación. Mulán merecía mucho más, Disney, que la deshonra caiga sobre vosotros, sobre vuestras familias y sobre vuestras vacas.
Comentarios
No quería incluir en mis maldiciones a las familias de los mandamases de Disney pero tienes razón, voy a editarlo xD.
No sé qué decirte, a mí el de Aladdín me gustó un poco más, pero creo que a ti Aladdín nunca te ha llamado mucho la atención, así que no cuenta jaja.