Crítica de Más allá de los dos minutos infinitos por Calibibi
El planteamiento tiene tanto de locura como de genialidad, y tanta humildad como creatividad. De la nada surge una idea brillante, ciencia ficción de viajes temporales con base en el efecto Droste (la película es la mejor explicación de lo que es), que funciona realmente bien, sin ser excesivamente compleja consigue ser firme en su construcción, y no parece dejar cabos sueltos que es el error que cometen muchas del género.
La forma en que está grabada, la cercanía de los protagonistas, los diálogos, los escenarios, es una obra de teatro claramente, pero grabada con móvil para la pequeña pantalla.
Es verdad que las actuaciones son dignas del Castillo de Takeshi, pero no se le puede pedir más, y la dirección es sublime porque aunque no sean buenos consigue que no se salgan de la línea. Cuesta mucho coger a la película en un renuncio.
El toque cómico es el que me estropea un poco la cinta, porque es un humor bobo, muy característico del cine de comedia asiático que nunca ha llegado a convencerme, y aquí consigue restar más que sumar.
El diálogo del final es muy interesante, dejando de forma velada que conocen mucho más que 2 minutos y que han interferido en sus pasados y futuros. Que han logrado dominar el tiempo.
¿Qué es lo que más te ha gustado?
La idea es original, y está llevada a cabo magistralmente. Lo que consigue sin medios es alucinante, y no tiene nada que envidiar a los grandes del género.
¿Qué es lo que menos te ha gustado?
El tono cómico y las actuaciones tan deficientes, y en especial los agentes del Ministerio del Tiempo japonés, sobraban totalmente. Ya podrían aprender de los nuestros
¿Qué título alternativo le pondrías?
El futuro nos controla
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