Crítica de Marty Supreme por Danie1
Marty Supreme es un biopic muy sui generis sobre la vida de Marty Reisman (aquí rebautizado como Marty Mauser, dejando claro que está “inspirada en” más que ser estrictamente autobiográfica), un joven y excéntrico jugador de tenis de mesa en los años 50. La película lo retrata como alguien profundamente narcisista, prepotente y egocéntrico, pero sobre todo tóxico: cualquier relación que toca, ya sea amorosa o de amistad, acaba destrozada por su obsesión con el dinero y el éxito. Joshua Safdie no presenta a un buscavidas que no duda en engañar y estafar a quien haga falta para conseguir sus sueños.
Timothée Chalamet da vida a Mauser con un personaje que no cae bien. Hay que reconocerle el mérito: con lo poquita cosa que es, consigue construir alguien realmente odioso… pero con el suficiente carisma como para que, llegado el partido final, incluso quieras que gane . Aunque esa pequeña redención final me pareció algo forzada.
En cuanto a los intereses amorosos de Marty, no me han convencido demasiado. Odessa A’zion interpreta a la novia que va detrás de él como un perrito faldero, tragando con todos los embolados que le monta. Y luego está Gwyneth Paltrow, como amante madura, en una relación que no me termino de creer; la película insiste en que Mauser tiene un carisma arrollador capaz de conquistar con cuatro palabras, pero no me resulta convincente. Algo mejor parados salen los personajes interpretados por Milton Rockwell (el marido de Paltrow), Abel Ferrara y Tyler, The Creator, bastante más contundentes en pantalla, sobre todo el del veterano director/actor.
Aunque pueda parecer una película deportiva, en realidad no lo es tanto. El ping-pong es casi una excusa: los partidos son contados, aunque eso sí, técnicamente son brillantes y probablemente fue lo que más me gustó. La película se centra más en las pequeñas desventuras de Marty para buscarse la vida para financiar su sueño que en el deporte en sí.
Ese buen acabado técnico también se refleja en un montaje dinámico y vertiginoso que no da respiro, algo que se agradece dada su duración. Al menos no se hace pesada, y aunque es entretenida, no creo que tampoco sea para tanto.
Valoraciones en tu crítica:
Todavía no hay comentarios
Comentarios