Redactada: 2026-03-14
Le tenía ganas a Marty Supreme porque a mí sí me gusta Timothée Chalamet y decían que esta vez sí que podía llevarse el Oscar (aunque últimamente está insufrible y sería gracioso que eso le costara el premio), y pude verla hace unas semanas en el cine sin pagar un céntimo. Pero sólo de pensar en ver dos horas y media de alguien jugando al ping pong, por mucho que ese alguien fuera Timmy (porque lleva años entrenando día tras día para este papel y para poder jugar)... Se me quitaron las ganas.

¿Sabéis qué es lo más gracioso? Que me he metido a la Wikipedia a buscar en qué época está ambientada la película, porque no sé si me he perdido al principio o no lo han dicho, y ni siquiera sale la sinopsis ahí. Y es que no hace falta, es un tío jugando al ping pong durante dos horas y media y poniéndose nervioso por las pelotas blancas. En algunas ocasiones, sobre todo al principio, me ha recordado un poquito a Challengers, porque vamos viendo los partidos que juega y alternando un poco con otras cosas, las relaciones que va forjando con unos y otros, sobre todo la actriz interpretada por Gwyneth Paltrow, pero haciendo hincapié en las competiciones. Pero llega un momento en el que el ping pong deja de tener tanta importancia y seguimos a Marty básicamente buscándose la vida con métodos un tanto cuestionables, y ahí se vuelve algo más entretenida e interesante, pero tampoco como para emocionarse demasiado.

No creo que todo sea actuado y creo que se le había ido bastante de las manos, pero Timothée suele promocionar sus películas casi en personaje, y es lo que ha hecho con Marty Supreme, comportarse como su personaje, es decir, básicamente un fantasma de campeonato, con una confianza excesiva y más cara que espalda, táctica que de tanto en cuando le funciona, pero lo que en la película puede funcionar a él le está saliendo bastante mal. Y aunque tenía entendido que, al margen de lo que te pueda parecer la película, Chalamet está muy bien, la verdad es que no me ha gustado, aunque el hecho de que dure tantísimo y se me haya hecho tanta bola tampoco ayuda en absoluto. Y a la que no entiendo que se haya dado tanto bombo es Odessa A'zion, me ha resultado totalmente indiferente.

Aunque no es un biopic al uso, porque está basada o inspirada de manera bastante libre en la vida del tal Marty Reisman, aquí Marty Mauser, sinceramente inspira el mismo interés, que en mi caso es bastante reducido, y dudo que haya mucha gente que sepa quién es o era ese señor. Ahora me alegro de no haberme quedado a verla en el cine y haber podido verla en casa a mi ritmo, porque hay que echarle ganas, se hace bastante pesada en general, no sólo por la duración, es que no hay nada que me interese y sólo quería que terminara. Lo único que destaco es la banda sonora y no es mérito de esta película.

Por cierto, la sinopsis que aparece aquí es espectacular, como si todo eso lo viéramos en la película, es la típica información que te ponen siempre a modo de texto al final de los biopics. Y en este caso, ni eso.
Guion
0 ✮
Banda sonora
0 ✮
Interpretación
0 ✮
Efectos
0 ✮
Ritmo
0 ✮
Entretenimiento
0 ✮
Complejidad
0 ✮
Sentimiento
0 ✮
Duracion
0 ✮
Credibilidad
0 ✮
Fotografía
0 ✮
Dirección
0 ✮

Valoraciones en tu crítica:

Comentarios

Todavía no hay comentarios