Crítica de Las últimas supervivientes por CrisCristii
De pronto estás allí, entre los bloques de ladrillo anaranjado, los bares con toldos rayados, los chavales con chándal apoyados en un Seat Panda desde el que se escucha Los Chichos, los yonquis discuten en la esquina… ups, un momento, si… Bueno, da igual, ahora imagina todo eso, pero trasládalo a Estados Unidos, a un campamento perdido de la mano de Dios con adolescentes bullentes de testosterona y virginidad que solo piensan en mantener relaciones sexuales, mientras un asesino campa a sus anchas con máscara y cuchillazo en mano.
Bienvenidos al corazón del slasher clásico.
Si algo tienen los slashers es que, frente a la moral católica que nos enseñó a poner la otra mejilla, aquí si te parten la cara, se responde con un machete y cien puñaladas. La venganza de los atemorizados ha llegado.
Como toda película, esta también se desarrolla con un guión prefijado, sin embargo, esta vez, nuestros protagonistas harán todo lo posible por escapar de él. Y como si de una analogía se tratara, esta huida de la muerte, es también una huida del destino; un intento de romper con ese guión que parece que todos llevamos escrito a nuestra espalda y determina nuestro camino.
Como bien dijo Pearl: “I AAAAM A STAAAAR”, pero en esta ocasión es un “Soy una estrella” desde el reconocimiento de que cada uno lo es con independencia de lo que la vida espere de ti. Porque, como dijo Heráclito, “no se puede entrar dos veces en el mismo río, ni en el mismo hombre.”. Y toda estrella tiene derecho a pegar volantazos y cambiar su esencia cuantas veces desee.
Comentarios
¿Qué más nos dará los 80 que los 90? Aquí la gente ha tenido traumas toda la vida xD
Y me has matado con La estanquera de Vallecas, me he visto teletransportado y me han entrado escalofríos. Eso si que seria autentico terror..
Que ingratos recuerdos,,,,
Jejejejejejej la verdad es que la pobre Maribel Verdú…
Y mira que yo no viví los 80, aunque en los 90 aún quedaban resquicios de todo aquello, pero ser joven entonces debía ser todo un trance.
Toda una aventura, te lo garantizo.