Crítica de La memoria infinita por El9Pasajero
Y Pauli, su mujer se lo tiene que recordar .
Las experiencias vividas, su trabajo, a su familia, todos han ido al pozo del olvido.
Que jodido. Es el Alzheimer.
Acompañaremos en el deterioro de la enfermedad y la tediosa experiencia de un día día que no supera el primer escalón. Como explicarle que la vida continúa, pero que el dejó de sumar para pasar a la resta y borrar.
Que un rematador de la historia del pueblo pierda la memoria es un crimen. Porque quien eres si no recuerdas nada, ni una sola experiencia, que es lo que te hace ser persona. Que tristeza.
No recuerdas ni tu casa, ni tus logros, ni a tus amigos. Pero los buscas. Para darte cuenta que estas solo en este mundo en el que aterrizaste hace unas horas con casi todo hecho, pero tu mente es un lienzo en blanco sin lápices para dibujarlo.
Porque quien eres si no recuerdas ni una sola experiencia, que es lo que te hace ser persona.
A que huelen los libros ? A sabiduría.
Y tú no eres tú !, le recrimina a su mujer.
Desgarrador, debe ser vivir una pesadilla.
Cuidar a un enfermo, te hace enfermo a ti también, porque no se considerará el horrible trauma al que estás expuesto sin un gramo de experiencia y pocos brazos que te puedan sustentar o simplemente acompañar.
Yo soy los libros que leí, las experiencias que viví, mis amigos de travesía.
La memoria prohibida, que triste y cruda coincidencia. Que alguien que busca en la historia para que no sea olvidada o escrita por otros y sea reconocida, la olvide.
Que sentido tiene la vida entonces, si no la vamos a poder disfrutar cuando toque recordar.
La música que nos acompaña es una delicada elección. Y la versión lacrimógena de Ismael Serrano del tema Burbujas de amor de Juan Luis Guerra es rasgadora.
Acabar con La danza de las libélulas de Manuel Garcia y Mon Laferte evocando el primer amor nos devuelve una brizna de luz a un relato tan sombrío y desgarrador.
La memoria infinita es una lección de vida y balsa para muchos náufragos en un mar de oleaje infinito, que nunca se acaba. Como olvidarlo.
Pablo Larrain también estaba por aquí. Grata sorpresa.
Comentarios
He tenido miedo. Siempre pensé que mi peor pesadilla sería quedarme ciego y no poder disfrutar de los placeres de la lectura i el visionado de una peli. Pero y si lo que falla es la memoria que guarda quien soy yo.
Muy duro la experiencia de acompañarlo.
Tal cual, siempre pensé que mi peor pesadilla sería la vista pero perder todos los recuerdos de una vida, es perderte a ti mismo para siempre. Eso sí que acojona.