Crítica de La memoria infinita por Obscuritas
Recientemente ha fallecido la madre de alguien cercano después de un tiempo con Alzheimer, y aunque sólo sé algunas cosas que me han contado, es horrible, y no sólo para el enfermo. En mi caso, no era esta enfermedad, pero sí vi cómo alguien muy cercano se iba perdiendo en su propia cabeza y apagándose poco a poco, y hay días realmente horribles, agotadores, sobre todo para los que están alrededor.
Paulina hace un trabajo impresionante, aunque por supuesto no es un trabajo, es dedicación en cuerpo y alma hacia su esposo. Porque la memoria no será infinita, pero el amor de Paulina hacia Augusto sí lo es, y también el de Augusto hacia Paulina, aunque a veces a él se le olvide, pero cuando lo recuerda lo inunda todo. Cada gesto, cada mirada, cada sonrisa y cada palabra son un regalo, y me he quedado embobada siguiendo su día a día, su amor mutuo y su creación y recuperación de recuerdos que no están del todo perdidos, pero algunos días cuesta más encontrarlos.
También conocemos su historia a través de imágenes de archivo, no sólo vídeos caseros de momentos familiares, también otros de su trabajo como periodista. Estos momentos completan partes del puzzle, y entiendo que estén ahí, son parte de esa memoria, pero sinceramente me han sacado bastante del documental, yo sólo quería seguir viendo al matrimonio en su día a día, con sus momentos buenos y otros no tan buenos, con la infinita paciencia de Paulina, aunque sus fuerzas no sean infinitas y algunos días se le vengan encima.
Aquí no hay guiones ni artificios, es un relato muy sincero y realmente hermoso que me ha sacado una sonrisa en más de una ocasión y me ha tenido al borde de las lágrimas en otras tantas, hasta que no las he podido contener más.
Importante quedarse hasta el final de los créditos.
Comentarios
Ya sabes, cuando tengas día de economía del llanto, ya tienes otra opción :(