Crítica de Indiana Jones y el dial del destino por MartaPD
Así que son 2 horas y media de un intento de acción y aventuras más que conocido, con persecuciones, su luchita contra los nazis y artilugios antiguos escondidos en las ruinas de antiguas civilizaciones. Algunas escenas se me han hecho innecesariamente largas, sobre todo la persecución en Marruecos. El rejuvenecimiento de Mads Mikkelsen y, sobre todo, Harrison Ford para las escenas ambientadas en el pasado sí da bastante el pego. Hay sus referencias y cositas para fans, como es de esperar, entre caras nuevas y viejas. Personalmente valoro el enfoque que han querido darle al personaje de Helena, como una inversión de roles del típico secundario pillo y canallita más preocupado por su supervivencia y que vendería hasta a su padre (pero que luego tiene buen fondo). El problema es que, aunque en este caso sea mujer, me sigue cayendo mal este arquetipo de personaje. La primera vez que lo dijeron ya nos quedó claro que lo "único que le importaba" era el dinero, no hace falta que lo sigan repitiendo durante toda la película. ¡Por dios, ya lo captamos!
Esta nueva (y entendemos que última) misión de Indiana Jones sigue unos patrones tan típicos que durante su visionado tenía la sensación de que sabía lo que iba a pasar en todo momento. No hay ningún secundario que llame la atención y la trama simplemente se deja ver porque no hay ningún apartado en el que destaque. Es una despedida hecha con piloto automático. Falta emoción, sorpresa y carisma. Que una peli sea un desfile de caras conocidas no es sinónimo de buena peli y esta es la enésima prueba. De hecho, ni siquiera tengo claro que haya aportado demasiado al universo Indiana Jones, aunque ahí serán sus fans acérrimes quienes tengan la última palabra. Mi impresión es que si no tuviese el nombre de Indiana Jones hubiese pasado sin pena ni gloria por la cartelera.
P.D: Qué guapísima está la señora Marion.
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