Crítica de El cazador de recompensas por Obscuritas
Aunque no está dividida como tal en capítulos, da la sensación de que así es, es casi como si se tratara de una novela donde vemos escenas protagonizadas por diferentes personajes que a priori son independientes pero que sabemos que están relacionadas, y donde unas tienen como consecuencia otras o se cruzan personajes de aquí para allá hasta que todo termina entrelazado. Y es que, en lo que sería el prólogo, nos presentan a dos personajes, antiguos enemigos, y su reencuentro, ¿cómo no vamos a pensar que sus caminos se volverán a cruzar?
Secuestros, traiciones, recompensas, mentiras, dobles caras y un epílogo cargado de tiros, no podemos olvidar que es un western. Tiene muchos elementos para funcionar y ser interesante, y sí, pero no, porque confieso que en varias ocasiones he mirado cuánto le quedaba a la película, y eso no es buena señal. Puede que sea esa relación tan complicada que tengo con el género, a mí se me ha hecho bola y me he aburrido, en algunos momentos más que en otros.
No creo que sea mala película, pero desde luego no es para mí. El tono sepia tampoco ayuda, me ha resultado muy cargante, en algunas escenas incluso estaba aún más saturado y no entiendo el motivo, no por eso va a parecer más western o va a tener más aspecto de película clásica. Los cambios a blanco y negro sí me han gustado, pero, por favor, hablemos de esas transiciones al más puro estilo PowerPoint. ¿Eran necesarias? Casi podía ver a Homer Simpson diciendo "cortinilla de estrella y fin".
El mayor reclamo, como he dicho al principio, es el reparto, y es lo que mejor funciona, el mayor atractivo de la película. Rachel Brosnahan está elegante y estoica, y tiene mucho mérito cuánto brilla y la buena réplica que les da a dos pesos pesados como son Christoph Waltz y Willem Dafoe, que aunque claro que destacan, se pierden entre un reparto demasiado coral.
Por cierto, chupito cada vez que alguien diga "Tiberio Vargas". Seguro que así se hace más llevadera.
Valoraciones en tu crítica:
Todavía no hay comentarios
Comentarios