Crítica de The Brutalist por Pinwi
Un arquitecto, judío y alemán, huye de la Europa post Segunda Guerra Mundial llegando a Filadelfia, en Estados Unidos, donde vive su primo y donde esperará la llegada de su esposa. Un día, un poderoso empresario le conocerá y le pedirá que diseñe un ambicioso edificio.
No pensaba verla. 3 horas 21 minutos me daban mucha pereza, pero cierta crítica me hizo cambiar el chip, y puestos a llevar adelante el Desafío de palomitacas, preferí ver esta antes que Wicked.
Pues voy a destacar dos cosas sobre todo, que es que aquí, al personaje de Brody y su trabajo, son tratados como artista y arte, no tanto como el medio para diseñar una estructura, que también. Esto es muy relevante a la hora de definir al arquitecto, al artista, cuando le cuestionan, por ejemplo, se comporta casi como un artista cuyo arte no es comprendido.
Seguimos a un protagonista roto, traumatizado, desubicado, pero también paciente. No quiere construir casas, quiere expresar arte, y a esa forma de expresión le llegará su momento, por lo que alguien con muchísimo potencial laboral, se conforma con simples nóminas hasta que llegue su momento.
La película podría haber no sido demasiado diferente si le hubieran encargado un cuadro a un pintor.
Al margen del personaje en sí, Adrien Brody. En otra vida fue superviviente del Holocausto. Está claro que su experiencia en El Pianista le habrá ayudado, pero qué manera de expresar dolor en una sonrisa, de expresar inquietud en una conversación cordial. Él ha hecho que sea un gustazo ver esta película en versión original. Sus gestos, su voz,.... qué disparate de actuación.
Al margen de lo mencionado, tenemos una película que se toma mucho tiempo para que conozcamos a los personajes. Quiere que los conozcamos, no quiere que veamos una historia pasar, quiere que entendamos la historia como si conociéramos de verdad a los personajes, especialmente Brody y Jones. Eso inevitablemente lleva tiempo, y vaya que si se lo toma. El probema es que vale, la interpretación de Brody es hipnótica, Pearce cumple también muy bien, la irrupción de Jones también aporta lo suyo, pero en estas películas tan largas, es difícil no llegar a ese momento en que quieres que todo se acelere un poco, que miras la hora, que este caminar por el pasillo podría haber durado 20 segundos menos,....
Además de todo lo mencionado, la película está también enriquecida por el choque de mundos. Tenemos al artista pobre y exiliado, en contraste con el adinerado que todo lo ha conseguido, y sus hijos que todo se lo han dado.
Una odisea de película no apta para todo el mundo.
Comentarios
Sin duda, creo que lo he puesto, que se hace larga, pero sí que es cierto que ahora que ya han pasado un par de días, se me queda más el recuerdo de la actuación de Brody y la arquitectura como arte, que el hecho de que sea larga.
Le han faltado veinte minutos, jjjjjj
Y sobrado los cinco últimos....