Crítica de ¿Quién puede matar a un niño? por Sandris
Una pareja de turistas ingleses deciden pasar sus vacaciones en la costa de España, pero ante la masificación de la zona deciden descansar en una isla cercana apenas habitada. O eso es lo que ellos creen, porque conforme avanza esta asfixiante cinta, comprobamos que los únicos habitantes de la isla son unos enigmáticos niños que miran fijamente a sus intrusos. Estos críos parecen estar sumidos en un estado de locura que contagia a cualquier niño que les mire (Los Simpsons aprendieron del cine patrio), de forma que sembrarán el terror a lo largo de esta isla hasta que consigan su venganza.
Surge pues la incombustible cuestión de si los niños nacen malos o, por el contrario, son sus circunstancias sociales y familiares las que los cambian y moldean para siempre. ¿Es el mal una circunstancia innata o un constructo que se aprende? Esto ya lo dejo para el que tenga ganas de darle alguna vuelta a la última neurona superviviente tras la ola de calor.
Así pues, la última cinta de Chicho Ibáñez Serrador, allana el camino para otras películas del gremio como 'Funny Games', 'Sleepers' o incluso la serie 'Mindhunter'. De lo que no cabe duda es que se trata de una película altamente anticonceptiva.
Valoraciones en tu crítica:
Todavía no hay comentarios
Comentarios