Crítica de ¿Quién puede matar a un niño? por CrisCristii
Los niños, uno de los grupos de población más vulnerable de la sociedad ha sido y es objeto de atrocidades a lo largo y ancho del planeta. En la película los niños toman la revancha y se vengan de todo el daño que los adultos les han provocado a través de juegos macabros.
La trama principal sucede en la isla de Almanzora, un nombre ficticio para una isla ficticia de la costa mediterránea. Allí llegan Tom y Evelyn, un matrimonio de turistas ingleses que encuentran una isla totalmente abandonada, con la única excepción de la presencia de unos niños que actúan de una forma muy extraña. En medio de un sol abrasador, un aire aterrador recorre todos los rincones de la isla, lo que lleva a que Tom adopte la actitud de Isabel Pantoja en Supervivientes y pronuncie aquello de “Quiero irme, aunque sea nadando, pero me voy”, mientras que ella representa el papel de la típica rubia tonta que está todo el rato preguntando “¿Qué sucede Tom?, ¿Qué está sucediendo?” Chiiica, ¿puedes estar un poco atenta de lo que ocurre a tu alrededor?.
La lectura que se puede hacer es mucho más compleja y va más allá de lo “terrorífico”, pues la inferencia que podemos extraer es que los niños repiten las conductas de los adultos, así que quien siembra vientos recoge tempestades.
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