Crítica de Días Perfectos por El9Pasajero
Ganadora de los Oscars a mejor película, mejor director y enorme mejor actor a .......
Perfect days, Wim Wenders y Kôji Yakusho. También a Nina Simone por compartir esos minutos finales a viva voz compartida con las caras del protagonista, enmarcadas para siempre en mi rincón del cinéfilo. Pura maravilla.
Para que todo esto pase, nos sumergiremos en la vida cotidiana, casi robótica de nuestro anfitrión, el rey de los inodoros públicos de la ciudad de Tokyo. Un hombre silencioso e inexpresivo que marca a toque de corneta todos los momentos de su vida. Trabajar, casi solo, cenar en un bar, sol, a los baños públicos, solo y para casa a sus queaceres, solo. Cuidará de su pequeño jardín interior y leerá todas las noches. Por la mañana antes de subir al coche, su lata de café y un cassette de clásicos roqueros de los 70's y menudos dinosaurios tiene en la guantera. The Animals, The Velvet Underground y su Pale Blue Eyes viste muy bien, Patti Smith, Lou Reed, Van Morrison y Nina Simone, todas ellas encuadran en el relato y te transmiten sensaciones de Hiroyama, nuestro protagonista. Porque de su parte no vas a sacar nada, parece que haya que pagarle para que interactúe. Nos acompañarán en su desplazamiento por la ciudad mostrándonos el día a día aburrido de una carretera que solo repite trafico y edificios monótonos. Solo rompe esta monotonía los modelos curiosos de retretes públicos a cual más original, dan ganas de probarlos todos. Eso sí, después que nuestro afanado limpiador le haya dado con esmero y detalle un honorable limpiado.
Solo alterará su rutina un compañero de trabajo que con la más pura inocencia vive en su mundo de Yupi particular con su novia. Esta le dará un primer sorbo de vida.
Porque el tsunami le espera en casa con la rompedora de rutinas oficial, su sobrina adolescente que acompañara al 'tito' en su reinicio a la vida, aunque sin perder su carismático silencio.
Poco a poco y con una paciencia de orfebre Wenders nos lleva de paseo por el mundo actual, pero con la mirada y el corazón de un ensoñador, que un buen día decidió romper los lazos emocionales con sus congéneres para disfrutar de un Día Perfecto.
Porque a veces hay que saber bajar revoluciones y pretensiones y empezar el dia con otra sintonía.
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