La idea principal, nos estamos cargando el planeta , queda muy clara desde el principio, porque muestra el deterioro incluso en el lugar más recóndito pero es que no pasa nada, acción lo que se dice acción no tiene, y diálogos tampoco. Lo que si tiene son morsas, muchas (me iban a pillar a mi rodeada de millares de ellas, porque entre el ruido y el olor, ¡ese tío está loco!) y una fotografía estupenda. Y ya, no hay más.
Tostón que no recomiendo. Sobre todo porque es sumamente triste todo, desde las condiciones en las que está trabajando, hasta las consecuencias de que la migración no sea como siempre.
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