Crítica de Estado eléctrico por Danie1
El trailer de Estado Eléctrico no pintaba mal. En un pasado distópico ambientado en los 90, los robots se han revelado y se ha producido una guerra entre las máquinas y los humanos , pero gracias a un avance tecnológico, los humanos ganan y destierran a los robots al desierto , pero por culpa de esa tecnología, los humanos se idiotizan y deciden estar conectados todo el día a unos cascos de realidad virtual que les hacen estar en otros lugares mientras manejan a un avatar . Os suena de algo?
La verdad es que donde más destaca la película es en su apartado visual, con unos robots de estética decadente muy logrados y bien integrados en los escenarios, se nota que Netflix soltó pasta para que los efectos no dieran el cante como pasa últimamente. Pero, por el contrario, la trama quizás cojea, intentando ser demasiado para toda la familia, lo que hace que no haya verdaderos momentos dramáticos o de tensión.
Las actuaciones son correctas, con una Millie Bobby Brown llevando el peso de la trama y un Chris Pratt como alivio cómico, pero ninguno consigue transmitir el gancho o carisma necesario para este tipo de aventuras. El resto del reparto, con varias caras conocidas, tampoco sobresale demasiado y el único que lo hace un poco más es un Giancarlo Esposito que se empieza a encasillar en este tipo de personaje. Para completar el mix, tira de bastantes canciones superconocidas, para darle ese toque de nostalgia musical que tanto se lleva.
Al final resulta ser una película con muy buenos efectos, con un principio interesante y que sirve para pasar el rato, aunque se me hizo un poco larga, pero que no pasará a la historia.
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