Redactada: 2024-11-05
No encaja del todo en lo que muchos esperan de un thriller. Tiene más alma de historia de fantasmas de las de antes, de esas que se toman su tiempo y confían en el silencio, en las miradas y en lo que no se dice. Hay algo inquietante en ver cómo un niño carga con un peso que los adultos no saben —o no quieren— mirar de frente.

El chaval no solo ve cosas que dan miedo; ve soledad, culpa, asuntos pendientes. Y eso es lo que más descoloca. Su forma de estar en pantalla no parece impostada ni tierna por obligación. Hay una seriedad en sus gestos que incomoda, como si fuese demasiado consciente para su edad. A su lado, el psicólogo se mueve con una contención extraña, casi rígida, y esa distancia emocional acaba teniendo sentido conforme avanza la historia.

No es una película ruidosa ni necesita sobresaltos constantes. Prefiere construir una atmósfera que se te va metiendo poco a poco, dejando escenas que se quedan rondando después. Hay un giro muy marcado al final que muchos recuerdan, pero incluso sin pensar en eso, lo que permanece es la sensación de haber visto algo melancólico, triste y humano.

Más que miedo, deja un poso raro: una mezcla de pena, empatía y silencio. Y eso, para mí, es lo que la hace especial.
Guion
0 ✮
Banda sonora
0 ✮
Interpretación
0 ✮
Efectos
0 ✮
Ritmo
0 ✮
Entretenimiento
0 ✮
Complejidad
0 ✮
Sentimiento
0 ✮
Duracion
0 ✮
Credibilidad
0 ✮
Fotografía
0 ✮
Dirección
0 ✮

Valoraciones en tu crítica:

Comentarios

Todavía no hay comentarios