Pese a las dos horas de duración, te atrapa totalmente y pasan sin que te des cuenta. Toda la ambientación, la estética, los cuchicheos en los pasillos y ese rigor y seriedad característica de un proceso como es elegir al nuevo Papa y que en realidad no es más que una cortina de humo para comportamientos que parecen más característicos de tramas políticas…
Constantemente nos deja ver como, frente a la actitud del nuevo miembro al que nadie conocía , son las ganas de poder las que mandan, cualquiera que haya sido nombrado Cardenal ha elegido ya su nombre para ser elegido Santo Padre.
Todo esto unido al hecho de que ya en la primera votación recibe un voto, y sobre todo después del discurso tras el incidente, se puede ir entreviendo cual será el resultado final de este cónclave. Lo que obviamente no esperaba era el girito del final, aunque no creo que la Iglesia actualmente sea tan “moderna” como para permitir algo así…
¡Totalmente recomendada!
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