Crítica de Backrooms por MargaeryTyrell
Clark (Chiwetel Ejiofor), un vendedor de muebles al borde de la ruina, descubre un día, en la trastienda de su local, un espacio que desafía toda lógica: ocupa un hueco inmenso que no le corresponde, es laberíntico y parece no tener fin. Ayudado por su psicóloga Mary (Renate Reinsve) decide investigarlo.
Al contrario que 'Obsesión', Backrooms parte de una propuesta muy original en el mundo del terror: los espacios liminales, lugares perturbadores por su aparente contraindicación de las normas del diseño: no sirven a ningún propósito, solo están ahí, sirviendo para nada más que para hacer perder la chaveta a quienes se encuentran con ellos.
La peli está muy bien, con sus mezclas de 'found footage', sus escenarios agorafóbicos y la sensación constante de que hay algo a la vuelta de la esquina. Y es que los 'backrooms' no solo parecen replicar la forma de los objetos que entran en ella, sino de las mismas emociones y consciencias que las atraviesan, dándoles entidades deformes y perturbadoras.
Al parecer toda la idea proviene de una serie de leyendas urbanas desarrolladas en foros de internet y canales de You Tube, donde los 'backrooms' cuentan con todo un universo expandido. Yo no me he molestado en saber nada, porque detesto las pelis en la que, para verlas, parece que antes tengas que prepararte una oposición (Hola, Marvel). Aun así, me he llevado una buena sorpresa: sensación de agorafobia constante, sustos buenos y buena producción.
Para mí, un ocho.
Valoraciones en tu crítica:
Todavía no hay comentarios
Comentarios