Redactada: 2025-06-24
La película 7500 (título utilizado por ser el código que se utiliza para notificar el secuestro de un avión) de producción alemana y del director alemán Patrick Vollrath, sumerge al espectador en la claustrofóbica y tensa atmósfera del secuestro de un vuelo regular desde una perspectiva un poco curiosa, desde la cabina del piloto. Sin grandes alardes ni giros de guion rocambolescos, la película logra mantener al espectador en una tensión bastante alta gracias a su realismo.

La rutina de un vuelo comercial se ve abruptamente interrumpida por la irrupción de terroristas, y todo lo que ocurre lo vivimos desde dentro de la cabina, como si el espectador fuera uno más de la tripulación que se encuentra dentro de la cabina con el copiloto, convirtiéndonos en testigos directos de la angustia y de las decisiones a vida o muerte que debe tomar el copiloto. La mayor parte de la acción o mejor dicho de la trama (porque acción como tal hay poca) transcurre dentro de este espacio, lo que intensifica la sensación de incertidumbre y desesperación.

La interpretación de Joseph Gordon-Levitt es brutal porque consigue transmitir a través de la pantalla su angustia y en muchos momentos su sangre fría, en él podremos ver un gran abanico de sentimientos, el miedo, la impotencia, la frustración y el empaque en una situación extrema, donde tiene que tomar decisiones.

Su personaje evoluciona de una persona que va a hacer su trabajo habitual a una persona al borde del colapso, luchando por mantener la calma y tomar las decisiones correctas bajo una presión insoportable.

7500: Avión secuestrado es una película diferente que intenta evitar caer en clichés y situaciones previsibles. Los secuestradores con sus intereses propios se perciben como seres que transmiten una amenaza evidente y constante, provocando mayor incertidumbre y tensión a la situación, y provocando dilemas morales en el copiloto, Tobias Ellis.

La película consigue que en un solo escenario y con pocos elementos, el efecto deseado por el director, la tensión y la angustia por parte del espectador como si fuera uno más del vuelo, evitando así las típicas películas de secuestros de aviones, donde siempre hay un antagonista muy evidente, el héroe de turno y mucha acción, eso en esta película se evita, haciéndola más realista y diferente, posiblemente en el final del largometraje se tome alguna que otra licencia, pero nada que estropeé el conjunto del argumento.

En definitiva, una película sobre secuestros de aviones diferente, que no es larga, poco más de hora y media, con menos acción de lo habitual, pero con mucho nivel de tensión en gran parte del largometraje, tiene sus momentos de más calma no va a tener al espectador sin respiración todo el rato, pero también sabe combinar en muchos momentos debates internos morales, completamente recomendada.
Guion
4 ✮
Banda sonora
2 ✮
Interpretación
4 ✮
Efectos
4 ✮
Ritmo
4 ✮
Entretenimiento
4 ✮
Complejidad
1 ✮
Sentimiento
2 ✮
Duracion
4 ✮
Credibilidad
5 ✮
Fotografía
4 ✮
Dirección
4 ✮

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