Crítica de POSE por Herrjuarma
Resulta genial y reconfortante observar cómo la comunidad LGTBI+ se organizó en el Nueva York de los años 80 y 90 contra un entorno hostil y peligroso, optando por el arte a golpe de balls. Mala época para esta comunidad, en primer lugar por el desprecio que el resto de la sociedad (aún hoy) les dedica y, por si fuera poco, por la irrupción del Sida en sus vidas, que los esquilmó en buena medida.
Mucho arte, mucha belleza y mucho optimismo a lo largo de sus tres maravillosas temporadas
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