Crítica de Colgados en Filadelfia por Danie1
Colgados, sigue a un grupo de amigos, al que a partir de la segunda temporada se une Danny DeVito (personajazo), con fuertes traumas desde pequeños que han marcado su personalidad para mal. Es un grupo bastante peculiar de narcisistas, egoístas, amorales, tóxicos y cínicos, que no saben distinguir el bien del mal, pero que por eso funcionan tan bien (aparte de por su buena química), porque son un grupo de inadaptados de clase baja, aunque alguno se crea de alta, a los que les da igual todo, salvo ellos mismos, pero que te hacen reír con sus burradas.
La serie no deja títere con cabeza y trata temas como el racismo, la drogadicción, las enfermedades, la pobreza, la sexualidad o cualquier cosa, por muy controvertida o escabrosa que sea. Todo gira en torno a ellos y a sus necesidades, con una absoluta falta de empatía, mientras ridiculiza la falsa moral y la hipocresía de la sociedad.
El grupo está formado por Charlie (Charlie Day), el paranoico, "inocente" y divertido del grupo. Hace de conserje del bar que tienen, es adicto al pegamento, a cazar ratas y vive casi en la indigencia; Mac (Rob McElhenney) el "cachas" del grupo, pero bastante inseguro, se cree experto en artes marciales, pero no tiene ni idea; Dennis Reynolds (Glenn Howerton) el ligón y narcisita del grupo, para él, la gente son objetos. Parece el más normal a ojos de la sociedad, pero es casi que el peor; Dee Reynolds (Kaitlin Olson) hermana de Dennis, actriz frustrada, incapaz de reconocer su propio fracaso y constantemente menospreciada por el grupo, y por último Frank Reynolds (Danny DeVito) el personaje más descacharrante y surrealista de todos. Padre de Dennis y Dee, es el de moral más ambigua, y mira que es difícil, vive casi en la miseria con Charlie, aunque tiene dinero, y le encantan las armas.
Aparte del grupo, hay varios secundarios recurrentes igual de frikis como son La Camarera (interés amoroso de Charlie), Artemisa (amiga de Dee, pitonisa y ocasional rollete de Frank), los hermanos McPoyle (endogámicos y raros, raros, raros) y un sinfín de personajes que pasan por el Paddy’s, solo para que la pandilla les destroce la vida, queriendo o sin querer.
Con todo esto, Colgados se ha convertido en una serie de culto que no intenta dar lecciones de nada, solo intenta hacer reír desde la sátira y con un humor súper negro, que muestra como personas con una moral cuestionable intentan sobrevivir —y a veces prosperar— siendo pobres, pero felices.
Ojo a los episodios especiales donde recrean musicales, películas clásicas o recurren a la animación.
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