Crítica de Un simple accidente por jdmorris
En Un simple accidente, Jafar Panahi nos presenta una situación fortuita en la que una familia normal atropella a un animal en una vuelta nocturna a casa (donde se traza un sutil paralelismo con el conflicto principal del film cuando la hija se lamenta por la inocente víctima mientras la madre descarga de cualquier tipo de culpa al pater familias calificando la situación de accidente y, por tanto, de inevitable) , lo que provocará una avería en el utilitario que les obligará a buscar ayuda donde buenamente pueden, provocando un encuentro que a su vez devendrá, a partir de los 20 minutos de película, en un punto de no retorno con efecto bola de nieve, engordando y rodando inexorablemente (si bien quizá atascándose un poquito en su parte más coral y exacerbada, llegando incluso a despistar con el tono) hacia la gran catarsis final, más íntima y oscura, que invita a la reflexión, para culminar en una magistral puntilla de horror y soledad absoluta, silenciosa y paralizadora. O paralizante, como gustéis.
Valoraciones en tu crítica:
Todavía no hay comentarios
Comentarios