Siempre fiel a su estilo, Bong Joon-ho vuelve abordar aspectos ya presentes en anteriores trabajos, solo que en esta ocasión, y con la ciencia ficción como telón de fondo, conjugados en un mismo y disparatado relato. Una gran variedad de tonos y temáticas que la película, aprovechando las dotes camaleónicas de un gran Robert Pattinson, divide entre el humor negro de su fantástica introducción, cierto coqueteo con la comedia de enredos y un tercer acto donde su marcada vena satírica, principalmente encabezada por un histriónico Marf Ruffalo en su particular —y nada sutil— parodia de Donald Trump, irá mutando progresivamente en clave de aventura espacial. Mucho que abarcar para una película algo desbalanceada en cuanto a ritmo y, desde luego, no tan redonda como otros títulos del director, pero también impecable a nivel técnico, con algunos puntazos realmente divertidos y tan interesante en su deriva filosófica como, sobre todo, en la visión de ese futuro distópico, quizás menos distante de lo que pensamos, en el que la tan ansiada inmortalidad solo servirá, por desgracia, para echar más horas en la oficina.
Valoraciones en tu crítica:
Todavía no hay comentarios
Comentarios