Crítica de Mad Max: Furia en la carretera por Gaspar
La película nos presenta un mundo distópico en el que se sobreentiende que hay diferentes facciones enfrentadas entre si; y entre medio de ellos, como en una película del género western, los típicos llaneros solitarios. En este caso el errante es Max, el protagonista con el que en un principio de la película se genera un interés debido a unas pinceladas de unos recuerdos. No obstante este interés se ve reducido a lo largo de la película, ya que su motivación poco desarrollada (más allá de no volver a caer en un error del pasado del que poco o nada explica la película) y sustituida por toda la fuerza impactante de la trama principal.
Esta trama lejos de ahondar en la distopía, los malos son malos y los buenos son buenos porque los malos hacen cosas malas y los buenos cosas buenas, plantea una narración simple: del punto A sin llegar al B ( o cuando llegan y se dan cuenta de que no existe) , para volver al A.
Esta historia va acompañada de puntos intensos de acción que son los que le ponen el ritmo al relato y son los puntos que permiten ir evolucionando durante el film. Estos puntos, además, van acompañados de una música rock que acompaña de forma bastante acertada las diferentes secuencias de acción.
La poca profundidad del personaje es debido a que al final cae en unos estereotipos básicos de película de acción, esta idea también arrastra a los demás personajes de la trama de los que sólo la coprotagonista se sabe la motivación que le lleva a detonar el conflicto de la narración.
En resumen se podría decir que es una buena película de acción rodeada de buenas ideas pero que desaprovecha el entorno | contexto y los personajes que la desarrollan.
Nota*
Crítica sin haber visto las películas anteriores del mundo de Mad Max.
Valoraciones en tu crítica:
Todavía no hay comentarios
Comentarios