En un mundo futurista en el que ser 'guapo' es una imposición, una joven 'fea', en espera de ser operada para ser 'guapa', emprende una búsqueda de una amiga.
Tenía claro que esta película no me iba a gustar, pero a veces no decido yo qué se ve en familia. Tenemos una película que trata de hacer uso de la idea de "estándar de belleza" para crear una trama futurista juvenil. El rumbo de la película claramente es destruir esos estándares, y lo cierto es que tiene varias frases bien tiradas al respecto, que pueden tener su punto de guiño guiño a la juventud actual, como " el precio de ser guapo es perder la cabeza ".
Fuera de eso, los personajes, los diálogos, el desarrollo de la historia (que en sus primeros 15 minutos creía estar viendo una versión juvenil de La Isla de Michael Bay), además de algunas escenas, se nota que están basadas en un libro y que han simplificado todo muchísimo, hasta el punto de que parece que creen que como va a un público juvenil, tiene que ser simple porque los jóvenes son simples, o algo así. Bueno, además de que la trama en sí, lo de guapos y feos, todavía me chirría. Y no, Joey King no es fea, pero quiere mejorar. ¿Cuánta gente conocemos así...?
El concepto de esto último y el apartado visual es lo único rescatable de una película que además, aunque tenga su par de escenas moviditas, también anda algo regular de ritmo, había demasiaso que explicar.
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