Tras un robo en el que ha habido víctimas mortales, un astuto policía y su equipo, ponen su foco en una banda de ladrones profesionales, cuyo líder está tan obsesionado como él en su trabajo, poniéndolo por encima de su vida personal.
Heat se ha convertido en un gran clásico especialmente por contar en su reparto a dos de las figuras más grandes que ha dado Hollywood, y sentarlos frente a frente en una de las escenas más icónicas que el género policíaco o de ladrones ha dado. La película además cuenta con unas grandes secuencias de tiroteos como las de antes, con ausencia de música y un sonido que proporcionan a sus escenas un realismo bastante logrado.
Al margen de esto (que no es poca cosa), la película coquetea demasiado con el melodrama, nos muestran en sus cerca de 3 horas, demasiados detalles de las vidas personales del trío protagonista, ralentizando mucho la película y la trama de "polis y cacos", y cuando menos entendía la necesidad de esto, va el personaje de Natalie Portman y se intenta suicidar... ,
Una película que por algún motivo el tiempo la ha puesto en un lugar quizá demasiado privilegiado. Creo que alguna película posterior del estilo me ha hecho pasar mejor rato.
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