Crítica de Ex Machina por Sandris
La trama nos sitúa bajo la perspectiva de Caleb, un programador de una empresa tecnológica que gana un premio por el que todos compiten. El poder pasar una semana con Nathan, un genio creador y descubrir su obra. Pronto Nathan se descubre como una especie de dios que actúa fuera de los límites de la moralidad porque, ¿qué se supone que es el bien y el mal si puedes modelar a tu antojo la inteligencia y el futuro de la humanidad? En el entorno claustrofóbico que genera la casa, Caleb conocerá a Ava, una inteligencia artificial que posee conciencia propia y que lo mantendrá totalmente prendado a todo lo que ella significa. Aunque lo más importante de todo será descubrir si Ava realmente posee inteligencia per se, decisión e ideas que no sean preconcebidas por su creador. En definitiva, ¿es Ava un mero robot o puede ser el próximo escalón en el futuro del ser humano?
Un film fascinante que hace las delicias de todos los que nos rompemos los sesos con estos temas y que nos deja unas actuaciones espectaculares. Soberbios Domnhall Gleeson en el papel del inocente Caleb, Alicia Vikander como la enigmática Ava y Oscar Isaac como el enfant terrible del avance tecnológico. Y es que jugar a ser dios es muy peligroso. No se puede pretender crear a un ser inteligente y consciente, para luego esperar que no se rebele . Es como un relato futurista donde lo único que nos queda es la emoción por vivir, cueste lo que cueste.
Comentarios
Yo reconozco que sólo conocía la prueba de Turing por la peli de 'The imitation game! Jajaja. Pero está muy guay todo el planteamiento de la conciencia de Ava, si es propia, peeconcebida o algo que aprende fingiendo.
Yo prefiero el test de Voight Kampff.
No sabía que la tenías en pendientes, sino te hubiese perseguido.
Como tú con Donnie Darko.
Es un peliculón de esos que nos dejan el cerebro frito un par de días.
Jajajajaja, llevaba años en mi lista de pendientes. Desde Tviso, ni siquiera recuerdo quién me la recomendó pero chapó. Sangratochas como nos gusta a nosotros, no llega a fumarte el cerebelo como Donnie Darko, pero te pega una buena leche también.