Señores nos guste o no, con la Guerra Civil se abrió un periodo de persecución y marginación de la lengua y cultura catalanas que resultaría el más largo y de mayor dureza de toda su historia.
Se obligó al uso del Castellano en todas las instituciones públicas y documentos notariales. Se obligó a rotular en castellano y se prohibió el catalán en telégrafos.
Con todo esto, ¿cómo nos pueden colar en esta película a un inmigrante extremeño hablando catalán y tratando con la administración y en su autobús en este idioma?
Nos hemos acostumbrado a este tipo de tropelías de los diseños de producción en cintas de ficción: Duques en la Inglaterra victoriana y vikingos de raza negra; personajes de raza asiática en la aristocracia europea, etc,,,, ,pero esta historia está basada en hechos reales y por desgracia nos muestra una Barcelona que no existía.
No se puede dar un Goya a una película histórica con una ambientación errónea, a no ser que...os lo dejo a vuestra imaginación.
Una pena que una buena historia, bien interpretada pierda credibilidad por falta de rigor.
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