Redactada: 2025-10-26
Hay secuelas tardías cuando ya nadie las esperaba, como Destino final o Sé lo que hicisteis el último verano, por poner ejemplos que he visto recientemente, y luego hay casos especialmente tardíos como el de Top Gun o, en este caso, el del bioexorcista más famoso de la historia. Bueno, creo que tampoco hay más.

Es normal que se mate al personaje de un actor que no va a aparecer, en este caso por cosas bastante chungas, pero en este caso es literalmente la excusa para que todo ocurra, porque es la tragedia lo que lleva a la familia Deetz de vuelta a la casa que tan bien conocemos de los años 80, aunque ahora Lydia tiene una hija, Astrid. Y no son las únicas que vuelven, también lo hace Bitelchús más desagradable que nunca, provoca rechazo nada más aparecer aunque estuviéramos deseando verlo, y hay alguien más que lo busca, aunque su obsesión no ha cambiado en más de treinta años.

Sé que en la primera no sale demasiado Bitelchús, aunque sea quien le da nombre a ambas películas, pero aquí, a pesar de todo, sólo quería que apareciera, porque se me estaba haciendo mucha bola la trama del duelo, la relación madre e hija, la hija adolescente difícil… vamos, más de lo mismo que la primera pero peor, y para colmo con romance adolescente incluido, que me ha parecido la peor trama con diferencia aunque sea lo que lo precipite todo. Pero es que en general Astrid no me ha caído bien, no tiene ni de lejos el carisma que tenía Lydia de joven y que sigue siendo una reina tantos años después. Astrid es básicamente Miércoles pero mucho más amargada y sobre todo aburrida. Lo peor de todo es que a Dolores la han puesto casi como si fuera la protagonista, sale en todos los pósters y está ahí porque tiene que haber de todo, y eso que la mezcla entre La novia cadáver y Sally, de Pesadilla antes de Navidad, está genial, es la representación misma del estilo gótico de Tim Burton, pero sale menos que nada.

Lo mejor son los efectos prácticos, ese toque cutre que es parte del encanto de la primera y que, a pesar de que esta es de 2024, le sienta muy bien, como esos gatetes o los peces del marido de Lydia, son lo más divertido de la película, eso y las referencias a la primera, como ese vestido rojo tan precioso de Lydia. Lo peor es algo que en la primera era mítico y de lo mejor que tenía, pero que aquí da vergüenza ajena, que son los momentos musicales, aunque tampoco entiendo esa parte en la que Bitelchús cuenta su historia en italiano, me ha dado ganas de quitar la película, para qué vamos a mentir.

Está claro que sin semejante reparto esto habría sido otra cosa, porque por supuesto vuelven Michael Keaton, Winona Ryder y Catherine O’Hara, pero se unen Jenna Ortega, aunque creí que su incorporación sería mucho mejor porque es un ambiente que le pega pero sin más, Mónica Bellucci, que está totalmente desaprovechada, Danny DeVito, aunque si parpadeas te lo pierdes, y Willem Dafoe, que aporta bastante comicidad.

¿Y ese final? ¿Podría ser más random?

Una secuela que nadie pidió pero que me había creado grandes expectativas y que sinceramente podría haber esperado otros treinta y seis años. Esto es lo que pasa cuando se resucita a los muertos, dejadlos ya tranquilos. Hay cosas que no deberían tocarse. Lo peor es que he leído que amenazan con una tercera parte.
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Banda sonora
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Interpretación
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