Hay grandes triunfadores en Barbie: Margot Robbie y Ryan Gosling son una pareja protagonista perfecta. Ella ES Barbie porque un poco ha nacido siéndolo, seamos honestes, no habría otra Barbie que encajase tanto en su molde y en esa especie de fragilidad en la "perfección" que debe transmitir todo el rato. Y Ryan Gosling está maravilloso en su papel de Ken explotando a tope su vis cómica y encarnando un viaje reflexivo sobre la masculinidad y el patriarcado que, por momentos, roba el foco a Barbie. La otra gran ganadora es, cómo no, Greta Gerwig. Porque no sé vosotres, pero yo veía muy difícil que un proyecto adaptación de Barbie (que no deja de ser sino un juguete) pudiese salir tan bien. Cuando vi los primeros rumores creía que sería una peliculilla más del chick flick, luego se dijo que ella sería la directora y solo pensé qué cojones pretendía hacer con esto teniendo en cuenta los nombres que se estaban subiendo al carro y ya cuando salió el tráiler vi que la cosa iba a ser ambiciosa. Ha salido bien y es que tiene un gran mérito conseguir aunar en un mismo filme un homenaje a la muñeca, una sátira, una deconstrucción de los roles de género y una crítica, diversión camp y ligera, canciones, los problemas que tiene la Barbie como estereotipo inalcanzable etc etc. La visión de Gerwig ha sido la más acertada posible.
Barbie ha sido un éxito mayúsculo y es difícil (por no decir imposible) separar la propia narración cinematográfica de todo el ruido a su alrededor para poder valorarla solo como peli en sí. Igual es que tampoco hay por qué hacerlo. Me explico: creo que si algo ha sabido hacer muy bien es que refleja como pocas las contradicciones e hipocresías de la cultura pop. Que se debata sobre si su mensaje feminista es suficiente o demasiado simple o precisamente todo lo contrario con hordas de hombres molestos con la imagen que da de ellos, que se critique el hecho de que sea un símbolo consumista y capitalista al tiempo que una especie de inspiración para las mujeres, sus luces y sombras siendo una peli que critica y ensalza a Mattel a la vez mientras Mattel (y la Warner) se llenan los bolsillos, o que Barbie sea, en fin, problemática: un símbolo conservador y progre, machista y feminista al mismo tiempo. La película encarna todo esto y para mí es la clave.
El principio es muy bueno, diría que brillante, con esa primera escena homenaje a "2001: Una odisea en el espacio". Y toda la parte inicial que nos muestra cómo funciona Barbieland va como un tiro, además de lo agradable que es a la vista, perfecta en su estética plástica de mundo de muñecas y en los movimientos y roles de todes los Kens y Barbies (y Alan, y Midge). Aunque el recorrido vital de Barbie es necesario (porque si no no habría conflicto ni mensaje final en la peli) es cierto que va de más a menos y la trama se embarulla un poco con la llegada al mundo real y sus implicaciones. Aquí el mayor error del filme para mí es Will Ferrell, una elección extraña dentro de semejante reparto por ese humor cargante y extraño que tiene (aunque al final su personaje tampoco tiene tanta importancia).
La industria ya tiene su nueva gallina de los huevos de oro para explotar: adaptaciones de juguetes a la gran pantalla (he visto ya no sé cuántos rumores de estudios que podrían estar trabajando en ideas con otros famosos juguetes). Un poco lo de siempre, a Hollywood le da igual lo irónico que resulte o por qué ha funcionado Barbie y que tal vez no pueda adaptarse tan fácilmente a otros contextos. Llegarán muchos fracasos, seguro, pero Barbie ha tenido por fin la adaptación fílmica que llevaba tanto tiempo rumoreándose. Con multitud de referencias y cameos, un mensaje entre existencial, bonito y satírico, y una directora que ha sabido sacar jugo de las contradicciones de todo lo que representaba. Barbie no es una película perfecta porque la propia Barbie tampoco es perfecta. Supongo que ahí está la gracia.
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