Ridley Scott, James Cameron y ahora David Fincher han sido los encargados de moldear una saga que sentó las bases de bastantes producciones de ciencia ficción posteriores. En este caso, ‘Alien³' nos deja justo donde terminó ‘Aliens: el regreso’. Newt, Bishop y la teniente Ripley se estrellan accidentalmente en Fury 161, una cárcel galáctica que sirve de hogar para seres de todas las calañas. Violadores, pederastas, asesinos, psicópatas… Todo un cóctel molotov para que la mujer que demostró que se puede salvar a la galaxia hasta en bragas, recaiga en semejante zulo. Pronto, Ripley comprenderá que el mayor peligro no será nuestro ya conocido alien, sino también el propio ser humano que, aunque intente vivir una vida austera dedicada a la expiación de sus pecados, sigue siendo un lobo para el hombre. Así que, ¿por qué no decirlo? Ha sido un gustazo contemplar cómo los devoraban uno a uno , como si fuesen un apetecible bocadillo de chorizo a las cinco de la mañana, después de una noche de beberse hasta el agua de los charcos.
"No one hated 'Alien³' more than me; to this day, no one hates it more than me", palabrita de David Fincher. Aunque tres años después de este fatídico debut cinematográfico, estrenó ‘Seven’. A esto se le llama tener un buen glow up.
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