Crítica de Abigail por gjulo

Redactada: 2024-10-18
Hay películas que te fastidian antes incluso de empezar. No porque sean malas, sino porque alguien ha decidido que es buena idea contártelas antes de tiempo. “Abigail” es exactamente eso: un concepto que debería funcionar como sorpresa… pero que no es así gracias a los tráilers, pósters y todo el apartado de marketing.

La idea tenía bastante gracia: un grupo de criminales secuestra a una niña bailarina y acaba encerrado con ella en un caserón donde, poco a poco, la niña termina bailando con los secuestradores. Lo que empieza como un thriller vira hacia otra cosa mucho más juguetona, más salvaje, casi de serie B desatada. El problema es que ese “cambio” ya lo ves venir. Y eso le quita bastante impacto a toda la primera mitad.

Aun así, hay que reconocerle algo a Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett: aquí están bastante más cómodos que en "Scream VI", y se nota. De hecho, la película funciona mejor cuando deja de intentar ser lista y se dedica a lo suyo, que es básicamente convertir el “uno contra todos” de "Noche de bodas" en un “todos contra ella”… con bastante mala leche y cero intención de disimular el disparate. Y ahí es donde “Abigail” gana enteros.

Porque cuando abraza el ridículo de su propio concepto (una niña vampira bailarina reventando a adultos como si nada) la película se vuelve mucho más divertida. Hay gore, hay exceso, hay momentos que rozan lo absurdo… pero lo hacen con cierta conciencia. No intenta ser elegante ni elevada. Va a lo que va. Otra cosa es todo lo que rodea a eso.

El guion tiene agujeros bastante evidentes, los personajes son más arquetipos que otra cosa y hay subtramas que no aportan demasiado. La película también se recrea más de la cuenta en su planteamiento inicial, alargando una introducción que pierde sentido cuando ya sabes hacia dónde se dirige todo. Y luego está ese intento de darle cierta carga emocional a algunas relaciones… que se queda bastante superficial.

Pero incluso con esas, hay algo que la sostiene: el reparto. Aquí el conjunto funciona bastante bien. Melissa Barrera tiene presencia y tira del papel con bastante solvencia, Dan Stevens está claramente pasándoselo bien (y eso se contagia), Kathryn Newton aporta ese punto caótico que le viene perfecto a la película, y Kevin Durand cumple como fuerza bruta del grupo. Y luego está Angus Cloud (a quien está dedicada la película), en una de sus últimas apariciones en pantalla, no es el papel más complejo del mundo, pero tiene ese punto reconocible suyo que hace que no pase desapercibido.

También merece mención la propia Abigail, con Alisha Weir jugando muy bien ese equilibrio entre niña frágil y criatura bastante más retorcida de lo que aparenta. Funciona porque no se queda en lo obvio.

A nivel visual, el entorno del caserón y el uso del espacio están bastante bien aprovechados, y hay cierta gracia en mezclar lo clásico (ballet, música de “El lago de los cisnes”) con lo gore más explícito. A veces es un poco insistente, sí, pero también le da personalidad.

“Abigail” es un poco eso: una película que podría haber sido más de lo que es, pero que al menos tiene claro cuándo dejar de intentarlo y ponerse a jugar. . Y con eso, para un largometraje de este tipo, ya es bastante más de lo que ofrecen muchas otras.
Guion
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Banda sonora
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Interpretación
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Efectos
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Ritmo
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Entretenimiento
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Duracion
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Fotografía
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Dirección
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