Críticas de El séptimo sello
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Suecia, mediados del siglo XIV. La Peste Negra asola Europa. Tras diez años de inútiles combates en las Cruzadas, el caballero sueco Antonius Blovk y su leal escudero regresan de Tierra Santa. Blovk es un hombre atormentado y lleno de dudas. En el camino se encuentra con la Muerte que lo reclama. Entonces él le propone jugar una partida de ajedrez, con la esperanza de obtener de Ella respuestas a las grandes cuestiones de la vida: la muerte y la existencia de Dios.
RESEÑAS Y VALORACIONES DE El séptimo sello
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8 / 10
'El Séptimo Sello' es Bergman con una lucidez terrible. ¿Dios o la nada? Religión y fe, la muerte y la vida, el amor, el miedo, de todo eso nos habla en este drama visualmente magnético con algunos pequeños trazos de terror. Una experiencia única con una final poético.
Valoraciones en tu crítica:
8.5 / 10
El Séptimo Sello. Suelen aparecer referencias frecuentemente en medios y programas de cine a esta película. Ese diálogo con La Muerte jugando al ajedrez, la situación social de la época con la peste negra. la iglesia y los demonios fantasmales propios de los hombres.
Ya sea de 1957 o si estuviera hecha ahora mismo, la película sería una obra de las que llamamos "de autor", de las de análisis profundo y trascendencia a debatir; nunca sería un blockbuster para satisfacer las ansias de acción o de ritmo frenético. Es otro tipo de cine, un cine poético, tanto en las formas de expresarse, ya sea por los intérpretes, la fotografía, el contexto al que contribuye la ambientación, y el ritmo. Se pueden hacer análisis muy profundos en los que poner paralelismos entre las escrituras bíblicas y simbolismos que aparecen; sobre el apocalipsis, el miedo a lo desconocido, el sentido de las guerras, la desilusión y el cansancio en la vuelta de las cruzadas por parte del caballero Antonius Block y su escuderom, respecto a lo que ven en la vuelta a donde pertenecieron muchos años antes.
Es una película para degustar con calma, básicamente dramática, aunque tiene sus momentos de relax cómico por parte de los feriantes, que aportan ese punto de luminosidad entre tanto claroscuro. La fotografía en blanco y negro remarca poderosamente el comportamiento humano, resultando impactante y con un preciosismo sustancial e inherente a la historia; siendo, ese tablero de ajedrez vital entre los habitantes, de la ignorancia e hipocresía que el hombre refleja en sus actos en una sociedad temerosa de la muerte por la enfermedad, profecías y por el hambre.
Un clásico del cine que se ha de ver, consciente de que es una película de autor, y que tiene su ritmo, tanto de contar como de explicar, muy poético.
Ya sea de 1957 o si estuviera hecha ahora mismo, la película sería una obra de las que llamamos "de autor", de las de análisis profundo y trascendencia a debatir; nunca sería un blockbuster para satisfacer las ansias de acción o de ritmo frenético. Es otro tipo de cine, un cine poético, tanto en las formas de expresarse, ya sea por los intérpretes, la fotografía, el contexto al que contribuye la ambientación, y el ritmo. Se pueden hacer análisis muy profundos en los que poner paralelismos entre las escrituras bíblicas y simbolismos que aparecen; sobre el apocalipsis, el miedo a lo desconocido, el sentido de las guerras, la desilusión y el cansancio en la vuelta de las cruzadas por parte del caballero Antonius Block y su escuderom, respecto a lo que ven en la vuelta a donde pertenecieron muchos años antes.
Es una película para degustar con calma, básicamente dramática, aunque tiene sus momentos de relax cómico por parte de los feriantes, que aportan ese punto de luminosidad entre tanto claroscuro. La fotografía en blanco y negro remarca poderosamente el comportamiento humano, resultando impactante y con un preciosismo sustancial e inherente a la historia; siendo, ese tablero de ajedrez vital entre los habitantes, de la ignorancia e hipocresía que el hombre refleja en sus actos en una sociedad temerosa de la muerte por la enfermedad, profecías y por el hambre.
Un clásico del cine que se ha de ver, consciente de que es una película de autor, y que tiene su ritmo, tanto de contar como de explicar, muy poético.
Valoraciones en tu crítica:
8 / 10
Me encantan las dudas tan humanas que plantea Bergman con esta película sobre la existencia, la fe puesta en "Dios", la muerte y las elecciones que tomamos durante nuestro tiempo de vida. Sin duda, una obra para replantearnos nuestras propias cuestiones.
Valoraciones en tu crítica:
8.5 / 10
Así me lo ha contado mi portera:
La Muerte no está de vacaciones y tiene prisa por llevarse a unos cuantos lugareños, pero el caballero, igual que la hiena de Roger Rabbit, le pide una prórroga.
No para reírse más, sino para jugar ajedrez como si no hubiera un mañana.
Que, bueno… igual no lo hay. Nunca se sabe.
No esperes un análisis sesudo, pero...
Tenía la imagen de una película difícil y sesuda, pero en 30 minutos ya encuentras bufones, cruzados, escuderos afilados y la Muerte como invitada de piedra. Filosófica, sí. Inaccesible, no. Si no la has visto, piérdele el miedo.
Cada personaje tiene un sentido en el entramado de símbolos que plantea Bergman, pero funciona por si mismo tambien; no son arquetipos, tienen carne y entidad. Ni uno solo de ellos te deja indiferente con una caracterización precisa propia de un gran retratista.
Antonius Block es el protagonista, pero su escudero Jöns es el verdadero crack de la peli: descreído, sarcástico y humano. No cree en nada, pero salva a quien lo necesita. No reza, actúa. Y en un mundo descompuesto, eso vale oro.
Jof es la esperanza del mundo y, junto con Mia y su hijo, representan el amor, la inocencia y la belleza de lo sencillo. No buscan sentido. Solo vivir. Mientras todos se angustian, ellos comen fresas al sol. Y eso, en Bergman, es revolucionario. Hoy sigue siendo revolucionario
La Edad Media se muestra brutal, supersticiosa, sucia, primitiva: el miedo colectivo, la culpa religiosa y el silencio de Dios. El arte convive con la histeria y Bergman pone su cámara para, implacable, mostrar al ser humano.
Pero Bergman va más allá. La Edad media no terminó, solo cambió de ropa. Yo no culpamos a Dios, culpamos al algoritmo. Cambiamos el infierno por las fakenews y la taberna por las redes sociales. Pero seguimos buscando sentido y temiendo lo que no controlamos.
Y todo ello lo hace con una narración ágil, sentido del humor, pasión y emoción. No esperes una película de ritmo lento y miradas eternas. Hay acción y diálogos ingeniosos.
El séptimo sello no envejece porque no habla de cruzadas. sino de nosotros: de la duda, la fe, el miedo, el arte, la vida y la muerte. Y todo eso sigue acompañándonos, solo que con wifi.
Las recomendaciones del gato:
✅ Te gustará si amas el cine con alma, te intriga la muerte, la filosofía, la belleza austera y el silencio que lo dice todo.
❌ Huye si necesitas explosiones, respuestas claras o si la Muerte no te cae bien como personaje.
La Muerte no está de vacaciones y tiene prisa por llevarse a unos cuantos lugareños, pero el caballero, igual que la hiena de Roger Rabbit, le pide una prórroga.
No para reírse más, sino para jugar ajedrez como si no hubiera un mañana.
Que, bueno… igual no lo hay. Nunca se sabe.
No esperes un análisis sesudo, pero...
Tenía la imagen de una película difícil y sesuda, pero en 30 minutos ya encuentras bufones, cruzados, escuderos afilados y la Muerte como invitada de piedra. Filosófica, sí. Inaccesible, no. Si no la has visto, piérdele el miedo.
Cada personaje tiene un sentido en el entramado de símbolos que plantea Bergman, pero funciona por si mismo tambien; no son arquetipos, tienen carne y entidad. Ni uno solo de ellos te deja indiferente con una caracterización precisa propia de un gran retratista.
Antonius Block es el protagonista, pero su escudero Jöns es el verdadero crack de la peli: descreído, sarcástico y humano. No cree en nada, pero salva a quien lo necesita. No reza, actúa. Y en un mundo descompuesto, eso vale oro.
Jof es la esperanza del mundo y, junto con Mia y su hijo, representan el amor, la inocencia y la belleza de lo sencillo. No buscan sentido. Solo vivir. Mientras todos se angustian, ellos comen fresas al sol. Y eso, en Bergman, es revolucionario. Hoy sigue siendo revolucionario
La Edad Media se muestra brutal, supersticiosa, sucia, primitiva: el miedo colectivo, la culpa religiosa y el silencio de Dios. El arte convive con la histeria y Bergman pone su cámara para, implacable, mostrar al ser humano.
Pero Bergman va más allá. La Edad media no terminó, solo cambió de ropa. Yo no culpamos a Dios, culpamos al algoritmo. Cambiamos el infierno por las fakenews y la taberna por las redes sociales. Pero seguimos buscando sentido y temiendo lo que no controlamos.
Y todo ello lo hace con una narración ágil, sentido del humor, pasión y emoción. No esperes una película de ritmo lento y miradas eternas. Hay acción y diálogos ingeniosos.
El séptimo sello no envejece porque no habla de cruzadas. sino de nosotros: de la duda, la fe, el miedo, el arte, la vida y la muerte. Y todo eso sigue acompañándonos, solo que con wifi.
Las recomendaciones del gato:
✅ Te gustará si amas el cine con alma, te intriga la muerte, la filosofía, la belleza austera y el silencio que lo dice todo.
❌ Huye si necesitas explosiones, respuestas claras o si la Muerte no te cae bien como personaje.
Valoraciones en tu crítica:
8.5 / 10
Hace años en un ciclo de cine con unos 15 años me tocó ver esta película la cual recuerdo con mucho cariño. Y es que fue de mis primeras películas en versión original que vi y si le sumamos en blanco y negro pues no era muy atractiva para mi.
Y me impacto tanto que la acabe amando y es que el director supo plasmar muy bien el concepto y la historia que quería contar.
No hay una muerta mejor caracterizada que en esta película, ha nivel interpretativo es redonda, el guión fabuloso, tanto de forma como contenido y la dirección majestuosa, aunque son en definitiva las características habituales de Bergman.
Y es que esas conversaciones que tiene el caballero con la muerte mientras juegan una partida de ajedrez es una fantasía. Siempre que puedo la recomiendo ya que no deja indiferente.
Y me impacto tanto que la acabe amando y es que el director supo plasmar muy bien el concepto y la historia que quería contar.
No hay una muerta mejor caracterizada que en esta película, ha nivel interpretativo es redonda, el guión fabuloso, tanto de forma como contenido y la dirección majestuosa, aunque son en definitiva las características habituales de Bergman.
Y es que esas conversaciones que tiene el caballero con la muerte mientras juegan una partida de ajedrez es una fantasía. Siempre que puedo la recomiendo ya que no deja indiferente.
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Mi Opinión / Critica de El séptimo sello
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