Críticas de ¡Olvídate de mí!

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Una mujer usa los servicios de una empresa para borrar de su memoria todo recuerdo de su ex pareja. Ofendido, el hombre intenta hacer lo mismo que ella, pero el proceso no sucede según lo esperado y el protagonista debe atravesar la gigantesca marea de recuerdos de su propio cerebro para recomponer las cosas.

RESEÑAS Y VALORACIONES DE ¡Olvídate de mí!

6.5 / 10
Una película de romance diferente y original, con toques de ciencia ficción y un buen uso de los flashbacks para explicar la historia de Joel y Clementine. Toda la historia sucede en un breve espacio de tiempo y algunas partes se hacen lentas, pero por lo general una buena película que ver para salir del romance típico.

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9 / 10
Un viaje a través de las relaciones humanas y la memoria que cuestiona la forma en que entendemos el amor y el desamor. La historia plantea cómo la conexión sentimental puede llegar a borrar el dolor, algo que muchos han pensado en la vida real. La cinematografía es notable, capturando la esencia de los momentos íntimos y las luchas internas y las luchas internas de los personajes. El uso del color y la iluminación refleja perfectamente las emociones variables, sumergiendo al espectador en un viaje visual que contempla la complejidad de la historia. Los elementos de ciencia ficción se presentan de manera sutil, añadiendo una capa de intriga que invita a la reflexión. La interacción entre los protagonistas es un testimonio de la vulnerabilidad y la necesidad humana de conexión, incluso en medio del caos emocional.

A pesar de que la vida puede ser difícil y dolorosa, esta peli nos recuerda que existe una belleza inherente en recordar y sentir. Las decisiones que tomamos en nombre del amor y su repercusión en nuestra vida se sienten mucho después de que los créditos finales aparecen. La revelación de que los personajes han decidido borrar sus recuerdos mutuos plantea preguntas sobre el significado del amor y la memoria, sugiriéndonos que a veces, el verdadero dolor es olvidar lo que realmente valoramos.

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9.5 / 10
Película bonita, emotiva, algo triste pero también extrañamente reconfortante. Me esperaba algo interesante por referencias pero ha superado con creces mis expectativas. No soporto a Jim Carrey, pero en esta película está contenido y hasta tierno, haciendo un buen trabajo interpretativo. Kate Winslet está extraordinaria como siempre.

Eternal Sunshine of the Spotless Mind (la traducción española del título le quita bastante de su tono poético, así que mejor olvidémosla) es, por un lado, una historia de amor contada de una forma completamente original y, por el otro, un mensaje sobre la importancia de los recuerdos, cómo nos construyen, cómo querer borrarlos no es a menudo una buena idea porque es lo que somos e incluso con errores la vida son recuerdos. Diría que su estructura narrativa es el gran acierto de la trama, hace que quieras saber qué ocurre porque no está contada de forma típica. Los personajes secundarios también cogen bastante fuerza y cumplen muy bien su cometido sorprendiendo con esa segunda historia en paralelo. Y ese toquecito de ciencia ficción me ha encantado (es como si cubriese todas las cajitas de lo que me gusta) porque además es una ciencia ficción completamente cotidiana y que te presentan de forma muy plausible en la historia. A través de un procedimiento que extrae los recuerdos a alguien, que te introducen en la trama como si fuese una consulta médica cualquiera, sin grandes avances futurísticos y tecnológicos. Todo muy del día a día y sin desentonar.

El tono casi melancólico envuelto en recuerdos de la película se mezcla a veces con situaciones más surrealistas y hasta cómicas (por ejemplo, al meterse en recuerdos de cuando el prota era niño, lo cual permite a Jim Carrey dar rienda suelta a su faceta más histriónica pero de nuevo perfectamente contenida). Todo me ha gustado, bien planteada y bien interpretada, duración perfecta sin excesos y con momentos preciosos. ¿Qué pasaría si pudiésemos borrar nuestros recuerdos? ¿Se puede borrar a alguien de nuestra vida como si arrancases una hoja de papel o la memoria es algo más emocional que subyace incluso cuando "no recordamos"?

Muy recomendada. A mí me ha tocado varias fibras sensibles, aunque supongo que su efectividad depende de si conectas o no con lo que te cuenta. Me la guardo entre mis películas favoritas y revisionables. No apta para atazagorafóbicos (¿o sí?)

Valoraciones en tu crítica:

Jim Carrey es un actor al que sólo puedes admirar u odiar. Sin medias tintas. Cuando hace un papel dramático y se lo toma en serio, es fantástico. Y este es el caso. Y claro, si además la réplica se la da Kate Winslet, pues todo va engrasado.
La historia es sorprendente. No por el argumento, sino por la mezcla que hace entre ciencia ficción "doméstica", sin tecnología ni efectos especiales sofisticados, y una historia romántica muy complicada que los dos protagonistas desarrollan de forma magistral jugando con los conceptos "técnicos" de la memoria visual y emocional.
El trabajo que han hecho el guionista (Kaufman) y el director (Gondry) es arrebatador. Partiendo de la vida misma de dos personas y con elementos técnicos "casi infantiles", son capaces de construir a base de imágenes muy bien trabajadas, un universo onírico alucinante y que mantiene al espectador en vilo ante los continuos giros que se producen por la interacción de los "patanes" Mark Ruffalo y Kirsten Dunst. Mención aparte merece Tom Wilkinson que, desde una posición de científico fuera de normas, esconde un hombre y padre de familia que intenta sobrevivir explotando su tecnología aunque sea a costa de los demás.
El resultado es una sorprendente película, muy bien realizada, que, con la excusa de un uso "extraño" de tecnologías neurológicas futuristas, explora las relaciones entre un hombre y una mujer, no especialmente bien "sincronizados". O sea una distopía audaz con una base humana muy bien desarrollada.
Muy recomendable.

Valoraciones en tu crítica:

9 / 10
En el metro de mi autodestruccion emocional despues del paso por las estaciones de "(500) Days of Summer", "El profesor" y "Scott Pilgrim", llego a la estacion de "Eternal Sunshine of the Spotless Mind".

En esta estación tenemos una extraña estructura narrativa en el cual los colores tienen mucha importancia para entender y ordernar lo que esta ocurriendo.

Guión, ritmo, actores(principales y secundarios) se consiguen alinear para crear una verdadera joya.

Volvemos a ver al Jim Carrey de "El Show de Truman" para demostrar que lo suyo no es solo la comedia con sus caras y gestos, es un actor que creo que se deberia intentar arriesgar un poco mas en sus papeles y salir un poco de lo que normalmente suele hacer. Para Kate Winslet solo se me ocurre una palabra: Perfecta.

Quien no ha querido alguna vez tener acceso a una maquina para borrar los recuerdos de ese alguien que nos ha partido en el corazon o el alma?? Es cierto todos tenemos que pasar por esas cosas para crecer interiormente pero tener la posibilidad tampoco estaria mal.

La sub-trama que existe con Kirsten Duns t es justamente un contra punto a la historia principal que hace que no sea tan pesada y que hace te llegues a preguntar si es “Puedes borrar a una persona de tu mente. Sacarla de tu corazón es otra historia.” (ademas de ser la frase de la pelicula)

Valoraciones en tu crítica:

Una maravilla no tan conocida (parece que solo se le conoce por la traducción al título de la película). Una historia de amor con un toque de ciencia ficción con sus momentos de dudas (tanto en el amor de la pareja como en el funcionamiento de "la ciencia ficción"). Totalmente recomendable.

Valoraciones en tu crítica:

9.5 / 10
Una película brillante sobre las relaciones, el amor, el compromiso y la fragilidad de la memoria. Incluso también sobre la confianza. Tiene excelentes actuaciones un guión muy bueno y una narrativa onírica, no lineal. La forma en que se teje la historia puede ser un poquito compleja, pero solo exige un poco de atención para desvelar todos sus detalles. Altamente recomendada.

Valoraciones en tu crítica:

No es una película cómoda. Lo que plantea toca una fibra muy sensible: la tentación de borrar el dolor como si nunca hubiera existido. Y, aun así, lo que más pesa no es la ciencia ficción, sino la forma tan humana en la que habla del amor, del apego y de nuestra incapacidad para soltar del todo aquello que nos marcó.

La narrativa fragmentada, casi caótica, no está ahí para lucirse, sino para reflejar cómo funcionan los recuerdos cuando se mezclan con emociones. A ratos confunde, sí, pero también se siente honesta. Las relaciones no son lineales, y la memoria tampoco. Hay algo muy real en ese intento desesperado de huir del sufrimiento sin entender que, al hacerlo, también se pierde lo bueno.

Las interpretaciones sostienen todo el peso emocional sin necesidad de exagerar. Los personajes no son ideales ni especialmente admirables, pero resultan cercanos, reconocibles, incluso incómodos. Y eso es precisamente lo que hace que conecte.

Debajo de su tono extraño y algo melancólico, late una pregunta que incomoda: si pudiéramos olvidar selectivamente, ¿seguiríamos siendo nosotros? La película no da respuestas fáciles, y quizá por eso se queda rondando en la cabeza durante días. No por lo que cuenta, sino por lo que remueve.

Valoraciones en tu crítica:

10 / 10
Exquisitamente brillante. No me canso de verla. Es una auténtica joya. Una jodida maravilla.

Ya el planteamiento es curioso y original, no en vano Charlie Kaufman es el guionista, pero es que el desarrollo es brutal, convirtiendo "Eternal sunshine of a spotles mind" en la mejor película de Michael Gondry, de largo. Es surrealistamente original, plagada de detalles que se van anexionando para ir completando la imagen final del puzzle igual que le pasa al protagonista, que se resiste a que le borren a una ex de su memoria.

Es asombroso como hilbana todo de una manera sublime, y si además los hilos con los que lo hace son tan geniales como Jim Carrey, Kate Winslet y el resto del alucinante reparto que tiene la pelícual, pues el resultado es una obra de arte, obviamente.

Si a todo eso lo cubres con el lazo de una excelente banda sonora... Voilà!

Valoraciones en tu crítica:

De las incontables locuras que podrían hacerse por amor, quizás el propio acto de enamorarse ya sea, de alguna manera, la mayor de todas ellas. Esa bendita locura que supone el abrir tu corazón a otra persona, dejar que conozca tus más íntimos pensamientos y compartir con ella todo cuanto sientes y padeces, pero también quedar expuesto al más lacerante de los dolores. Cicatrices que nunca parecen sanar y cuyo imborrable recuerdo, escrito a fuego en lo más profundo de nuestro ser, sigue extendiendo su eco más allá del tiempo. A Joel lo despierta uno de esos dolores: difuso, persistente y, en cierto modo, confuso. No sabe qué es lo que lo ha traído hasta la remota Montauk ni por qué siente el impulso de hablar con una desconocida, pero hay algo mágico en ella, en la siempre espontánea Clementine, que le resulta familiar. Como si su alma, ahora reducida a jirones, la estuviera buscando desde antes incluso de saber que la había perdido. El eterno resplandor de una mente sin recuerdos pero que nunca, ni aun con todo el pesar en ella acumulado, ha dejado de sentir.

En ese pulso entre lo que uno desea olvidar y lo que se niega a ser borrado, cruce inevitable donde melancolía y esperanza se encuentran, late el alma de toda la película. Algo que el propio Alexander Pope, en el poema del que surge el título de la película, ya retrató bajo ese poso de amarga belleza que nos recuerda, como bien se encargan de recalcar tanto Michel Gondry como Charlie Kaufman —director y guionista respectivamente—, que nunca hay luz sin oscuridad. Que el amor no se define realmente por su promesa de eternidad, sino por la manera en que es capaz de permanecer, incluso cuando todo se ha roto, dentro de nosotros mismos. El desgarrador proceso de extirpar un sentimiento del recuerdo reconvertido, de la mano de unos fantásticos Jim Carrey y Kate Winslet, en una preciosa elegía fragmentada —tan caótica y emocional como la propia memoria— a los pequeños gestos, a las conversaciones improvisadas y a todas aquellas miradas fugaces, antaño compartidas con la persona especial, que no hacen sino dar forma, incluyendo tanto lo bueno como lo malo, a todo cuanto alguna vez fuimos. La perfecta representación de que todo en la vida son recuerdos y que los recuerdos, personas son.

«Puedes borrar a una persona de tu mente, pero sacarla de tu corazón es otra historia».

Valoraciones en tu crítica:

8.5 / 10
No me suelen gustar las comedias románticas, pero Eternal Sunshine of the Spotless Mind (me niego a llamarla ¡olvídate de mi!) me ha parecido fantástica.

Su punto fuerte es sin duda la forma en la que está narrada. Me ha gustado mucho ir descifrando qué estaba viendo y me parece que el orden de las escenas es perfecto. Debo agradecer a quien decidiese lo de los tintes de pelo de Clementine porque la verdad es que me ha sido muy útil para situarme.

El reparto es buenísimo: Jim Carrey y Kate Winslet están fantásticos, pero Mark Ruffalo, Elijah Wood, Kirsten Dunst y Tom Wilkinson no se quedan atrás. Me ha gustado mucho el contrapunto de las historias de estos últimos (aunque Patrick era demasiado creepy).

Eternal Sunshine of the Spotless Mind es una preciosa reflexión sobre la memoria y sobre lo importante que es que vivamos todos y cada uno de los momentos de nuestra vida, porque forman quienes somos y nos hacen avanzar. Si los olvidamos, estamos condenados a repetir todos nuestros errores (y a lo mejor también nuestros aciertos).

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