Crítica de Tiny Beautiful Things por Obscuritas
No he leído el libro en el que se basa esta miniserie, pero es de no ficción, son las cartas que la autora, Cheryl Strayed, respondía, bajo el seudónimo de Sugar, en una revista a la gente que le pedía consejos, y lo hacía desde sus propias experiencias. En la serie, la protagonista es Clare Pierce, una mujer a punto de cumplir los 50 que ve cómo su vida se desmorona delante de sus narices, su matrimonio no está pasando por su mejor momento, su hija adolescente la odia, no ha conseguido lo que quería lograr en la vida y su trabajo no la llena lo suficiente, y los fantasmas de su pasado no dejan de acecharla. Y así es como, contra todo pronóstico, termina siendo Sugar y respondiendo a personas anónimas que están pasando por cosas similares a las que ella misma ha vivido, y dejándolo todo en cada respuesta, abriéndose en canal y desnudando su alma por completo para ayudar a unos desconocidos mientras no sabe cómo ayudarse a sí misma.
Kathryn Hahn es una reina y lo da todo como Clare, pero Sarah Pidgeon no se queda atrás como su versión joven, está estupenda, y Merritt Wever aporta la parte más tierna y encantadora en medio de todo el sufrimiento.
Pequeñas cosas hermosas trata sobre la soledad, el abandono, el duelo y cómo cada uno lo sobrelleva como puede, el no sentirse suficiente, el querer más pero no tomar siempre las mejores decisiones para conseguirlo, el arrepentimiento, el rencor y todas las heridas que hemos ido recibiendo a lo largo de nuestra vida. Pero entre los nubarrones también vemos rayos de esperanza aquí y allí, personas que nos acompañan en nuestro dolor y nos hacen darnos cuenta de nuestro valor, nos arropan y nos dejan el corazón caliente. Pero sobre todo de las cicatrices que quedan tras todas esas heridas y que muestran que, a pesar de todo, seguimos vivos para levantarnos una vez más.
Comentarios
Pero sólo porque me iluminas tú y me das calorcito.