La serie sigue, a un agente de policía obsesionado con atrapar a un ingenioso ladrón, además de al ladrón en sí. Mientras uno planifica un golpe definitivo, el otro irá estrechando el cerco.
El comienzo me ha recordado un poco a Heat, salvando las distancias, por aquello de que tanto ladrón como policía se reparten protagonismo. También es una serie que le da bastante cancha a la banda de ladrones y las parejas de los principales protagonistas. Al final son casi 8 horas, hay que rellenar.
En sus primeros episodios, esa parte de atracos y la investigación no está mal y ofrece un planteamiento que me ha parecido correcto, pero da la sensación de meter un bosque de personajes, queriendo repartir protagonismo, por lo que se dispersa un poco en exceso y coquetea con el melodrama criminal, haciéndose bola en su punto intermedio, pero cerca de su tramo final, muchas de las tramas convergen en un episodio que me ha parecido bastante ingenioso y que ha logrado salvar finalmente los muebles.
Las historias son algo tópicas, con el ladrón prometiendo que el próximo trabajo será el ultimo y el policía prometiendo que la próxima llamada no la cogerá y aprenderá a dejar de lado su obsesión por su trabajo, además de otras situaciones familiares que también están vistas. Además, el policía se me ha hecho un poco cargante. Por lo que sea, en muchas de estas historias, uno "apoya" más al ladrón, el cual también está mejor complementado por Cleopatra Coleman.
Respecto al final, es abrupto y abierto, dejando esa puerta abierta por si tiene éxito, seguir, pero realmente creo que cuentan lo que se venía a contar ( la rivalidad, acaban con neutralidad, y podemos dar por hecho que el ladrón escapa, y ya está ), así que si lo dejan así, a mí me parecería válido, sobre todo porque una hipotética segunda temporada vendría a ser muy diferente, pero el hilo del que tirar es fácil.
Valoraciones en tu crítica:
Todavía no hay comentarios
Comentarios