Crítica de Love Story: John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette por Sandris
Con la fuerza de un tsunami que se lo lleva todo por delante, Carolyn y John se conocen en una fiesta. Todo explota, el mundo deja de percibirse como una sustancia que nos rodea, estable y sujeta. La realidad adquiere matices sutiles pero directos, hermosos pero oscuros, la realidad se convierte en una de las historias de amor más llamativas del siglo XX y, por tanto, una de las que más han llamado la atención de los paparazzis de medio mundo. La nueva serie de Ryan Murphy se centra en la historia de amor de dos personas destinadas a encontrarse, pero quizás, dos personas demasiado diferentes que acaban perdiéndose a sí mismos en el otro. Porque cuando se ama tanto, tendemos a olvidar el impacto de la vida real en nuestra nueva realidad. Como un pájaro que choca violentamente contra la ventada de nuestra casa, Carolyn verá como su vida se va convirtiendo en agua estanca, víctima del shaming de los paparazzi, acabará por preguntarse si esta es de verdad la vida que merece vivir.
No sé si desconocía esta historia o simplemente la había borrado de mi mente, pero ha sido una auténtica sorpresa encontrarme con una serie tan sutil, elegante delicada, desgarradora y trágica. Todo al mismo tiempo. Como guinda para este maravilloso pastel, suenan Radiohead, Portishead, Duran Duran, Lana del Rey, The Cranberries o Jeff Buckley, firmando una carta de amor a la nostalgia de los 90 que se convierte en un auténtico regalo. No todas las historias de amor están guardadas en los anales de la historia y muchos ni siquiera queremos recordar las propias, pero existe algo mágico en ver a dos personas enamorarse locamente contra todo pronóstico, quererse y pelearse por las calles como si no hubiese una docena de fotógrafos en cada esquina. Quizás el amor no esté hecho para durar eternamente y todo tenga fecha de caducidad, pero dos pares de ojos que se miran como si no existiese nada más en el universo, siempre será mejor que guardar el corazón bajo cien candados de acero.
«-I don’t want it to end.
-It won’t.
-Everything ends.
-Not us».
Comentarios
Lo mal que nos lo hace pasar y lo bonito que es... ♡.