Crítica de Kotaro vive solo por Sandris
Estamos ante una serie que fortalece el mantra de la familia escogida, cuando la vida es tan atroz que otros deciden cuidarte, no por obligación sino porque quieren hacerlo. Un niño que acaba llegando a la vida de tres personas perdidas para enseñarles algo que tienen atravesado en el pecho como una espada, algo tan insondable como la soledad. Kotaro se convertirá en el salvador de unas personas astilladas por la vida, olvidándose de sí mismo, olvidándose de que tan sólo es un niño de 4 años con la mala suerte de toparse con los padres equivocados. Kotarin aprenderá por el camino a ser niño y no un adulto impuesto para poder vivir por sí mismo y nosotros aprenderemos con él a abrazar la ternura de la infancia y lo valioso que es protegerla a toda costa.
Por muchas risas y momentos cómicos que ofrezca, estamos ante una historia de maltrato, abuso y violencia. Una historia de las que te retuercen el alma por dentro, porque es terrorífico contemplar a un niño preocuparse por los sentimientos de los demás, en lugar de pensar en sí mismo, porque el mero hecho de bucear en tu propio interior duele. Duele pasados los 30 y duele más siendo un niño que únicamente debería angustiarse por no comer demasiadas chuches para evitar dolores de barriga. Este maravilloso niño nos enseña que, con la suficiente actitud, podemos hacerlo todo solos, pero a veces sólo necesitamos que alguien nos dibuje algo divertido sobre nuestras heridas, se siente con nosotros a merendar y se convierta en nuestro refugio seguro para seguir sorteando la vida, sabiendo que siempre tendremos una toma de tierra a la que volver cuando todo sea demasiado grotesco para ser real.
Comentarios
Es que sólo quiero achuchar a Kotarin hasta el fin de los tiempos :(