Crítica de Itaewon Class por Selasor
Por esta razón sus primeros episodios resultan algo típicos, mientras que su final resulta más previsible cuanto más nos acercamos al mismo. Es el desarrollo de la historia, en el camino pues, donde se encuentra lo mejor. Gracias a una buena construcción de personajes, una buena tela de conexión entre ellos y muy buenas actuaciones. También se ha destacado la presencia de un actor negro y un personaje transexual como símbolo de progresión social, ya que no es habitual en los doramas este tipo de personajes y Corea del Sur es una sociedad mucho menos liberal de lo que se podría pensar. En este caso ambos personajes funcionan bien por sí mismos, la raza de uno es meramente circunstancial pero la identidad sexual del otro personaje sí se realza como un valor propio que aporta riqueza a la trama.
Es un buen dorama, notable en mi opinión, y me ha hecho pasar unas buenas horas en su compañía, pero está lejos de ser tan memorable como habría esperado después de leer unas primeras reacciones tan eufóricas. Quizás ser perro viejo en campo del anime haya pasado factura. De todas formas, es recomendable.
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