Dre, es una joven obsesionada con la más grande artista pop del momento, y mientras emprende un viaje para conseguir verla en directo, no tolerará que nadie hable mal de su cantante favorita.
Donald Glover, como ya hiciera con Atlanta, nos vuelve a mostrar su particular forma de contar una historia, en la que el drama nunca da la espalda a situaciones que acaban pareciendo cómicas, haciendo unos personajes cuya naturalidad y realismo facilitan la empatía, a pesar de tener entre manos una serie cuya protagonista es una pirada que no se corta un pelo a la hora de aleccionar a aquellos que no ven con buenos ojos a la cantante.
No recordaré Enjambre como una imprescindible ni mucho menos, pero sí tendré la curiosidad de ver el siguiente trabajo del realizador tras las cámaras.
Valoraciones en tu crítica:
Todavía no hay comentarios
Comentarios