Crítica de En Carne Viva por MartaPD
La serie es curiosa e inteligente, con este choque que permite explorar las desigualdades sociales y discriminaciones hacia grupos desfavorecidos con un paralelismo claro con la forma en que se trata a los zombies. La estigmatización, el miedo, el rechazo, la ignorancia, la violencia... Es una analogía todavía más clara si tenemos en cuenta que Kieren es gay. Además, Roarton no es un pueblo cualquiera, en él empezaron a aparecer los zombies y en él se formó también una especie de grupo paramilitar con ciudadanos para defenderse de los ataques a raíz del abandono del gobierno. Es el lugar ideal para que surjan las muchas y lógicas tensiones.
In The Flesh sigue el modelo británico tan conocido de series que son casi miniseries, en este caso con una primera temporada de solo 3 episodios (que podía haberse quedado ahí) y una segunda de 6, a mi parecer algo más lenta y que pierde cierta frescura e inmediatez en el conflicto. Además, tiene ese maldito inconveniente de haber sido cancelada o no renovada y quedar con un cliffhanger extraño y muchos cabos sueltos. Se puede disfrutar igualmente, aunque solo sea por personajes tan maravillosos como Amy, pero se queda corta y da bastante rabia.
He hablado en todo momento de zombies, pero la serie no utiliza este término. Son personas con "Partially Deceased Syndrome" (PDS, ese es el nombre científico que les termina poniendo el gobierno) o "rotters" para quienes todavía tienen muchos prejuicios y ganas de tratarlos con desprecio y/o insultarlos. ¿Cómo reintegrar a estas personas presumiblemente muertas pero que después resucitaron y que a menudo asesinaron a personas de dicha comunidad en la misma comunidad que volverá a acogerlas? Un temón, aunque no haya sido desarrollado con el recorrido que merecía.
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