Redactada: 2025-03-03
Akira Toriyama se despide por todo lo alto con Dragon Ball Daima.

La serie nos ofrece el desarrollo de todo un nuevo mundo ( el Reino Demoníaco ) que ya se mencionaba tanto en Dragon Ball (DB) clásico como en Dragon Ball Z (DBZ) como excusa para presentar personajes.

Con este nuevo mundo, se da inicio a otra nueva historia, que ocurre entre los acontecimientos de la saga de Buu, en DBZ, y Dragon Ball Super (DBS); una historia más parecida al género de aventuras que tanto caracterizaba a DB original y que tanto gustaba a Toriyama "sensei".

Y es que si algo va a transmitir esta serie a la afición más veterana, al menos en sus inicios, es nostalgia: nostalgia por ese Goku inocentón repartiendo leña con su bastón mágico, y también por las continuas referencias a las series clásicas DB y DBZ. Mención especial a la banda sonora, que también otorga un toque nostálgico y misterioso a la serie, especialmente el "opening".

Se nota que Toriyama ha hecho lo que ha querido con la serie: los diseños sencillos y algo cómicos de los personajes, que forman parte del humor que desprende la serie de manera habitual, así como el formato de aventuras ya mencionado, son prueba de ello. Puede que se haya echado en falta algún personaje ( villano ) más imponente, pero al tratarse de una serie corta, es comprensible que no hayan querido darle demasiado dramatismo.

No obstante, "sensei" también ha querido hacer las delicias de la fanaticada: las luchas no tienen la brutalidad de Z, pero no pierden su carácter épico, y tanto a Vegeta como a Goku se les otorgan sendos regalos que no dejan a nadie indiferente ( el nuevo formato de Super Saiyan 3 de Vegeta rompe con la tónica hasta ahora, y, si bien soy de los pocos fans que no les apasiona el Super Saiyan 4 de GT, sin duda es una sorpresa que el padre de la serie le haya dado una nueva vida a esta transformación ); si hay un adjetivo en el que Toriyama no encaja en absoluto, éste es "conservador" (a pesar de las contradicciones que pueda suponer con el canon, pero que ya nos tiene acostumbrados).

La animación es otra cosa a destacar: se nota que la serie está hecha con cariño y tiempo, lejos del apresuramiento de DBS. No hay un único estilo de animación, sino bastante mezcla, así como en el dibujo (en la mayoría de las ocasiones, el estilo es redondeado, típico de los últimos años de Toriyama, pero en alguna escena se cuelan reminiscencias de la saga Z o incluso de GT); por lo general, el resultado es altamente aceptable.

Como punto negativo, cabe decir que algunos capítulos que aportan más bien poco a la trama, los podían haber aprovechado para un mejor desarrollo de ésta y del ritmo de la serie. Además, algunos de los eventos que suceden no resultan muy originales que digamos (como cuando se encuentran en el mundo de gigantes , por ejemplo); y que haya ciertas situaciones que pongan en problemas a nuestros protagonistas cuando tod@s sabemos del alcance de sus hazañas a estas alturas de la serie, resulta poco creíble e, incluso, irrita un poco.

Otro punto negativo es la tónica habitual de dar protagonismo a Goku y Vegeta (y, entre estos dos, a Goku) en detrimento de otros personajes. Se agradece la presencia de Piccolo ( aunque poca cosa hace ) y Bulma entre otros, pero a duras penas se menciona a personajes como Gohan.

El resumen es que los puntos negativos no opacan para nada a los positivos, y es que, si eres fan de la franquicia, no puedes perdértela. No debería haber sido la última obra de Akira Toriyama, pero lo ha sido y, sin duda, ha disfrutado haciéndola y ha hecho disfrutar a la audiencia.

DEP, sensei.
Guion
4 ✮
Banda sonora
4 ✮
Interpretación
4 ✮
Efectos
5 ✮
Ritmo
3 ✮
Entretenimiento
4 ✮
Complejidad
2 ✮
Sentimiento
4 ✮
Duracion
3 ✮
Credibilidad
3 ✮
Fotografía
4 ✮
Dirección
3 ✮

Valoraciones en tu crítica:

Comentarios

Todavía no hay comentarios