Crítica de Campeones hacia el Mundial: Oliver y Benji por MrMapache
Aquí se acabaron los partidos de siete capítulos o más, las carreras de diez kilómetros y los tropecientos comentarios de cada uno de los personajes por jugada; el ritmo es tan acelerado que si pestañeas, te lo pierdes (hasta hay partidos cortados, a los gemelos acróbatas ni se les ve ni se les espera). Se nota sobretodo en los primeros veinte (más bien diecinueve, que uno es recopilatorio lol) capítulos donde están condensadas las cinco temporadas de la serie original, telita. Debido a este ritmo frenético hay cierta mejora en cuanto al relleno ya mencionado (para mí que Patty tenga incluso menos relevancia es una mejora considerable), es para verla con atención. En los partidos suele haber planos de medio segundo y en apenas cinco minutos ya han marcado siete goles, aunque parezca exageración es cierto, y no es algo positivo que vayan tan echando leches.
En mi crítica a la original ya mencioné la existencia del árbitro, que aquí no ha cambiado en absoluto. Debo añadir la figura del entrenador, un grupo de señores a los que apenas se les ve el pelo y se limitan a ser un espectador más durante los partidos, solo dan indicaciones en los entrenamientos (si es que les da por aparecer) y en los descansos de los partidos. No me parece ni profesional ni realista para la seriedad que tiene la serie.
Vemos cómo Oliver pasa de ser un niño con sueños a un adulto con objetivos, pasando por varios equipos y torneos. También la trayectoria de Benji, Mark Lenders y (en menor medida) Tom Baker. Una cosa que me sacaba de quicio fue ver las bienvenidas de cada equipo a los que iba cada uno de ellos. El primer día de entrenamiento a reventar al nuevo y a humillarlo de todas las formas. Al Benji casi lo matan a balonazos por ser el portero por ejemplo. Hasta Lenders suelta la perlica "si no estáis dispuestos a dar la vida en el partido, fuera del campo", a qué guerra van estos tíos?? Aún sabiendo que vienen de ganar un mundial juvenil los putean como si no valieran ni media mierda, no sé si es una metáfora de lo jodida que es la vida pero joder, para un recibimiento así, prefiero pagar a unos skinheads para que me peguen, serían más blandos.
Luego las rivalidades son absurdas, basta con que a alguien le vaya bien para desearle lo peor. Es como si te vas a hacer actor y odias a Tom Hanks por recibir un Óscar, "te aplastaré con mis actuaciones, ya verás!!", diría el personaje en cuestión. Pues así hay a puñaos, buenos rollos los justos.
Y para acabar, un par de apuntes que a mí al menos me dejaron frío. Con todo el por saco que daba Oliver con ir a Brasil, luego está allí cuatro capis. El tal Yuma (aquel armario andante que lesiona a medio plantel), nunca pide perdón a Oliver por lesionarlo y hacerle perderse varios partidos cuando juegan en el mundial juvenil, a este tío nunca debieron dejarle jugar nunca, mucho menos meterlo en la selección. Y por último Benji jigando en Alemania, que cuando a uno de sus compañeros lo cambian de equipo, pasan de amigos a enemigos, qué le pasa a esta gente?
Está bien que continúen la historia de Oliver tras los torneos de la serie original, pero debieron tomárselo con más calma, esa aceleración no ayuda, pasa todo como sin importancia. Los problemas de los personajes se solucionan en el mismo capítulo, no hay transición ni nada. Muchos personajes simplemente desaparecen del mapa, lo cual es chocante al saber que para Oliver las amistades son muy importantes.
En fin, se puede disfrutar en el fondo y algunas tramas no están del todo mal.
"Remate de cabeza del tigre!!"
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