Crítica de American Horror Story por Obscuritas
Aunque esta temporada está basada en una novela que no he leído ni tengo intención de leer, se ve que a Ryan Murphy le ha dado por traernos críticas sociales poco sutiles en estas últimas temporadas, ya fue nada sutil en NYC y en Delicate no anda nada lejos. Esta vez tenemos una historia que claramente pretende tener un enfoque feminista, aunque sin dejar de lado una evidente referencia a La semilla del diablo, que eso lo tengo claro incluso sin haberla visto.
Tenemos a Emma Roberts de vuelta interpretando a una actriz cuyo mayor sueño es ser madre, algo que se le está complicando bastante y ha probado diferentes tratamientos con su marido. Pero de repente parece que todo se pone a su favor y le sonríe, ya que su carrera como actriz va mejor que nunca, incluso enfocada a la época de premios, y finalmente parece que podrá tener la familia que tanto ha estado buscando. Pero ya sabemos que aquí no hay nada sencillo ni bonito ni caminos de rosas y empezarán a pasar cositas raras.
Lo que tenemos aquí en realidad es la historia de siempre, si en la temporada anterior se puso el foco en la realidad de la comunidad homosexual aquí tenemos lo mismo pero con las mujeres. Y es que desde siempre ha estado sobrevolando la idea del matrimonio y de la maternidad, sin los que por lo visto no estamos completas y deben convertirse en nuestros mayores objetivos vitales, pero claro, por otro lado están los sueños, las carreras profesionales, cualquier ambición que vaya más allá de engendrar una nueva vida. Y parece que siempre toca elegir, una mujer sólo puede ser exitosa en el trabajo si no tiene niños de los que preocuparse, o sólo puede ser una buena madre si deja de lado cualquier sueño que pudiera tener en su vida. Pero no sólo eso, sino que tenemos a mujeres siendo invisibilizadas y reprimidas por hombres, da igual la época de la que estemos hablando, tenemos a los de siempre haciendo luz de gas y minimizando cualquier problema que una mujer les pueda plantear, además de tantas otras perlas atribuidas al género masculino.
Como ya he dicho, no es precisamente sutil la temporada. Y una vez más me parece una buena premisa, me parece que tiene mucho gancho y mucha fuerza la idea, pero ni está bien ejecutada ni creo que tenga cabida en esta serie en concreto. Ryan Murphy podría haber cogido NYC y Delicate y haber creado una serie más sobre injusticias, sobre desprecio, sobre diferentes tipos de maltratos... No sé, sobre lo que él quiera, teniendo en cuenta que saca cincuenta series al año y que se ha aficionado a las antologías, ahí tiene un buen filón. Pero lo disfrazamos de terror sobrenatural, o le metemos algo de gore y body horror, satanismo y a correr, ya estaría. Y para colmo tiene otro gran fallo que también le pasó en la temporada anterior, tratar a los espectadores como idiotas, como si no pilláramos lo tan evidente que está intentando mostrar, y sobreexplicar, porque anda que meter esa parte con Frank Sinatra, Mia Farrow e incluso Sharon Tate andaba por ahí y el rodaje de La semilla del diablo por si alguien no se había enterado o algo...
El resultado final vuelve a ser una temporada aburrida que se siente larga en exceso, con capítulos en los que no pasa absolutamente nada y, una vez más, un final totalmente brusco para quitarnos otra cosa del medio y ya, después de tantos capítulos de la más absoluta nada nos entran las prisas y lo despachamos con lo primero que se nos ocurre, además de que da la sensación de que esta temporada quería ser demasiadas cosas a la vez y se queda a medias de todo. Que Emma Roberts está estupenda, sí, y Kim Kardashian a pesar de la cantidad de plástico que tiene en la cara y que le impide gesticular lo más mínimo al final ha salvado bastante bien los muebles, aunque ¿pueden dejar de contratar a Cara Delevingne como supuesta actriz? No ha actuado bien en su vida, y aquí menos, por muy intensa que se ponga. Pero por mucha fuerza femenina que pueda tener la temporada y por muchas caras ya conocidas de la serie y otras añadidas (aunque a Matt Czuchry ya no puedo verlo de otra manera que como Logan de Las chicas Gilmore y aquí no es que sea mucho más soportable), la temporada es una castaña y la serie va de mal en peor.
Lo peor es lo que ya he mencionado, que ideas buenas tienen, pero no saben desarrollarlas o lo hacen de la peor manera, y hace tiempo que el terror brilla por su ausencia en esta serie.
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