Crítica de Adolescencia por Sandris
La historia nos muestra a Jamie, un niño de 13 años acusado de asesinar a una compañera de clase. Durante los cuatro episodios en los que se desarrolla la trama, veremos diferentes puntos de vista; primero el correspondiente a la policía, luego el correspondiente a los profesores del instituto, seguido por el de una psicóloga y terminando por la familia del agresor. No es una historia sencilla y no se da por sentado absolutamente nada, de modo que a través de unos increíbles planos secuencia que construyen la tensión como un submarino nuclear, seremos testigos de cómo el castillo de naipes de Jamie se viene abajo, pero sobre todo, seremos conscientes de cómo ha llegado Jamie a esa situación. ¿Es un psicópata más o simplemente su medio le ha condicionado? ¿Las redes, internet, los amigos, el acoso escolar, un rechazo amoroso… cuál es la causa “perfecta” para cometer un asesinato? La serie intenta ofrecer respuestas, un por qué, por qué alguien acabaría con la vida de una compañera de esa manera tan cruel y acaba regalándonos un reflejo bastante certero de la generación que crece creyendo que las mujeres sólo nos sentimos atraídas hacia un 20% de los hombres y que deben aprovechar nuestros momentos de debilidad porque así accederemos antes (no estoy sentando cátedra, son diálogos extraídos de la propia serie).
No hay más que ver el caso de los tres chavales que asesinaron a su educadora social en Badajoz para comprobar que, efectivamente, el mal y la crueldad no tienen edad. Una miniserie triste, desgarradora pero demasiado certera con un Stephen Graham que no hace nada que no sea increíble de principio a fin.
Comentarios
Tengo a mi abogada de cabecera para que me enseñe el arte de la oratoria :D.
Muchas gracias ♡.